Unos amigos me regalaron una vez una camiseta que llevaba escrito «la cultura me satura». La recuerdo esta mañana de sábado nada más entrar en la biblioteca de Huerta Palacios y pasar por debajo de la banderola que anuncia el XX Festival del Soberao Jazz, al que no podemos faltar. Arriba, en la sala multiusos, la segunda sesión del taller de Introducción a la Literatura está dedicado a La familia de Pascual Duarte, donde conversamos sobre la obra, su autor (Camilo José Cela) y el difícil periodo histórico en que fue publicada.
Estas dos horas cortas organizadas por Proyecto Kálamos son de lo mejor de la semana.
Hoy también se ha publicado 12 Conversations, el disco de Alva Noto y (póstumo de) Ryuichi Sakamoto que llevaba semanas esperando. Disfrutar de la cultura es una de las cosas más hermosas que nos identifica como seres humanos; incluso podemos permitirnos el lujo de dejarnos saturar por ella.

