Memorias de La Nueve, Cuelgamuros, el Rocío y Benaocaz

Memorias de La Nueve, Cuelgamuros, el Rocío y Benaocaz

En Toda Una Vida, la película de Claude Lelouch, me detengo en una escena del París recién arrebatado a los nazis: hay una pancarta que lleva escrito «Vive Leclerc». El azar me lleva a aquel 24 de agosto de 1944 en que los héroes antifascistas españoles de ‘la Nueve’, parte esencial de la División Leclerc, liberaron la capital del Sena, tomaron el ayuntamiento y dos días después desfilaron con nuestra tricolor bajo el Arco del Triunfo.

Mientras nuestros compatriotas desfilaban en París por la libertad, en San Lorenzo del Escorial se estaba aplicando la ley de memoria franquista, convirtiendo el extremo sur de la Sierra de Guadarrama en la mayor fosa común de España y haciendo del nuestro un país donde, como dijo Silvana Rabinovich, la tierra que pisamos implica «literalmente caminar sobre cementerios». Acerca de su complicada exhumación, el documental de RTVE ‘Cuelgamuros, entre lo difícil y lo imposible’, así como la censurada ‘Rocío’, de Fernando Ruiz Vergara, se proyectarán en la próxima edición del Festival de San Sebastián, dentro de una programación especial de 15 películas dedicadas a la memoria democrática.

Algún día, más bien pronto por lo tarde que vamos, todos los pueblos con las entrañas abiertas por la desmemoria deberían contar con su historia escrita y documentada gráficamente. Ahora sería, por ejemplo, el momento de Benaocaz (Cádiz), donde se están realizando trabajos de exhumación que podrían precisar el estudio realizado por Ángel Medina Linares, cuya investigación da constancia de entre 20 y 30 personas asesinadas tras el golpe de Estado de julio de 1936 e incluso la ejecución de vecinos de poblaciones limítrofes como Ubrique.

Y ahora, algo personal: