Diario semanal: del 13 al 19 de febrero.

Dramatis Personae (por orden de aparición): Laura Laph, Paqui López, Nikki García, Diane, Eddie Constantine, Anna Karina, Jay-Jay Johanson, Johnny Marr, Morrissey, Portishead, Pablo Neruda, Bansky, Raimón y Annalisa, Penélope, Marcelino Camacho, Muyaio, Jesús Rodríguez Lenin, Iván Ferreiro, Tanxugueiras, Víctor Jara, Kamila Andini, Won Kar-Wai.

Lunes, 13 de febrero.

Breve conversación en mi muro de facebook tras publicar la nube ‘Dramatis Personae’ de la semana pasada:

  • Laura Laph: Pocas mujeres.
  • Manolo Lay: solo cinco, y una es IDA.
  • Laura Laph: ojú…
  • Francisca López Adame: Más mujeres en tu vida Manolo.

Este día mundial de la radio celebramos una década sin interés por arreglar la antena de televisión en casa; agradecemos que aún nos queda Radio 3 (a pesar de todo) y Radio Clásica; y disfrutamos de esas aplicaciones que te transportan a cualquier estación sonora de La Habana o Tokio, de Reikiavik o Ciudad del Cabo, solo con pedírselo a Nikki García, mi Diane particular, la mujer con la que más hablo on the road. A ella puedo contarle que: «Lo que me quita el sueño a estas alturas de mi tránsito por la política es que tengo a una organización provincial en mi cabeza, con personas y sus nombres y apellidos». A ella puedo preguntarle cuánto va a cobrar el presidente de la CEOE tras la subida del SMI a 1080 euros mensuales. «1096» me responde, tras un sencillo prorrateo. «1096 euros cada día».

Martes, 14 de febrero.

Que la derecha andaluza va a privatizar la sanidad pública lo saben hasta en Sri Lanka (de donde he recibido hoy una llamada) y lo pone hasta en el BOJA.

En el servilletero está escrito: «El café ayuda a quien duerme poco y sueña mucho». Intento no dejar nada sin desatar pero los nudos se suceden; me gustaría ser resolutivo como Eddie Constantine salvando a Anna Karina de Alphaville.

Mi hijo me enseña una selección de fotografías para un trabajo de clase que se titula ‘Tablero de los sueños’. Viajes, celebración con la familia, con sus amigos, nostalgia de su gato Max, su presencia junto a Jay-Jay Johanson y algún libro. Su aún pequeño mundo es mi verdadero refugio intelectual, la distancia más corta entre lo que deseas y lo que obtienes, etiquetar la vida con sinónimos de felicidad.

Miércoles, 15 de febrero.

Tal día como hoy, en 1985, se publicó ‘Meat Is Murder’, un disco a escasos cuerpos de distancia del que más he escuchado en mi vida, ‘The Queen Is Dead’. Mi historia de la música británica nació con los acordes de Johnny Marr y la voz de Morrissey; a partir de ellos, todo (que es mucho) lo demás.

How Soon Is Now?

Voy bajando en espiral por la rampa del aparcamiento del Parlamento y de repente salta la ametralladora de Portishead en la radio, antesala de titulares sobre el envenenamiento de Pablo Neruda, el mural sin mobiliario de Bansky y ‘Al vent’ de Raimón, que se casó con Annalisa cuando yo nací. Como llego con tiempo a mi cita -de hecho con media hora de antelación- me paro un instante para reciclar toda esa información y resetear el cerebro a base de desayuno neuronal.

Jueves, 16 de febrero.

Curiosa relación: hoy se celebra Carnaval y es el Día de los Amores Imposibles. La vida rápida y ciclotímica acaba convirtiendo en rutina la sucesión de escalones que suben y bajan; lo mismo te pasa algo extraordinario en medio de un chaparrón que su contrario; a veces, un momento de sabotaje llega antes de terminar de saborear lo bueno de otro momento anterior, y es como caerse sobre lo barrido; Penélope, sentada en el andén, ante un continuo trainspotting.

Viernes, 17 de febrero.

La radio dice que se esperan 25ºC en Sevilla, pero el ambiente es desapacible. Me hace ilusión participar en un evento que ha convocado CC.OO para el 2 de marzo. No tuve apenas relación con Marcelino Camacho, algunos encuentros fugaces en Madrid y muchas anécdotas contadas por personas que le acompañaron a lo largo de su vida. Y una propia: con la edad de mi hijo le vi llegar al antiguo Cine Paz de Dos Hermanas, que estaba en la Avenida de Los Pirralos, frente a los bloques de viviendas de ladrillo visto de la Barriada El Rocío. Yo estaba en el balcón del piso de mi hermana, una 3ª planta, y él entraba para un acto, rodeado de compañeros (tal vez quienes, dos décadas después, me contaron tantas cosas de él). Desde aquel balcón vi muchas películas que se proyectaban en el Cine Paz de Verano (que estaba justo al lado de donde dio el mitin Marcelino). Seguramente contaré esto mismo el 2 de marzo, igual alguien de la concurrencia también estuvo allí.

Spotify me lleva a escuchar “El algoritmo”, nuevo single de Muyaio, el proyecto musical del canario Sergio Oramas. «Una sátira, entre la cumbia y el dream pop, en la que compara los algoritmos de recomendación musical con una relación tóxica de pareja», según escribe Jesús Rodríguez Lenin en RockdeLux. Leído esto, mejor cruzo los dedos, jajaja. Y luego, casi nada: Iván Ferreiro y Tanxugueiras cantan sobre la sintonía de ‘El hombre y la Tierra’.

Uno de mi calle me ha dicho que tiene un amigo que dice: «Tras el éxito de ‘No somos mercancías en manos de políticos y banqueros’, llega ahora ‘Eureka, albricias, ya soy todo eso contra lo que luchaba'».

Sábado, 18 de febrero.

Mi colección de fotos me informa que tal día como hoy, hace ocho años, estuve en Carmona; hace siete, en Pilas; y hace tres, en Alcalá del Río. Hoy estoy en Camas, dentro de un año podré añadirlo a mis retahílas de recuerdos.

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En la marcha a Gambogaz, con menos asistencia que la anterior (por la coincidencia en día y hora con la manifestación feminista de Sevilla), ha habido un momento mágico cuando, caminando por el sendero entre sembrados y riegos, empezó a sonar «Te recuerdo Amanda, la calle mojada…» por los altavoces de la furgoneta del SAT y, de repente, al menos durante unos segundos se hizo el silencio en la manifestación y solo se escuchaban las pisadas sobre la tierra y el viento soplando en las banderas.

Domingo, 19 de febrero.

Se me ponen los dientes largos cada vez que veo un libro de Akal o Capitán Swing. No he encontrado ninguno que no me dé ganas de leerlo, hasta el punto de dudar si soy un pródigo manirroto o sufro pobreza cultural (compro los libros con cuentagotas y ya me cuesta).

Mi gente no me deja descansar ni los domingos, jajaja. Hoy en Mairena del Alcor hemos mantenido un precioso debate sobre el presente y el futuro de la izquierda en nuestro país y también en nuestros municipios, con intervenciones de mucha altura, de esas de las que me gustaría haber grabado para poder extraer muchas frases e ideas.

Por la tarde, descanso dominical viendo la película ‘Nana’ (2022) de Kamila Andini, una preciosa y conmovedora historia de amor, sufrimiento y sororidad en la Indonesia de finales de los años 60, con imágenes y música que recuerdan a Won Kar-Wai y un trasfondo político de fuerte represión a los comunistas, el hundimiento del dictador Sukarno y la llegada al poder de Suharto (con el apoyo del gobierno de los Estados Unidos).