Mi ‘On the Road’ de noviembre, según Google

He visto Miss Marx y spoiler: al final de la película suena una versión punki de la maravillosa Dancing in the dark de Springsteen, que es, según mi hijo, «de esas canciones que te gusta poner en el coche».

Él se refiere a mis playlist de Spotify, aunque últimamente le pongo las noticias de Hoy Empieza Todo, tras las que acabo descubriendo perlas como «Tú te has creído que por ser yo bueno puedes pisar por donde friego», de Kiko Veneno (menos Rosalía y más Kiko Veneno, Ángel Carmona), o «Yo te quería a ti por encima de mis ganas de fumar», de Caballo Prieto Azabache con Joe Crepúsculo.

«Un puente es un hombre atravesando un puente», escribió Cortázar en El libro de Manuel. Utilicé esa cita cuando fui elegido coordinador, a Felipe Alcaraz le encantó, pero creo que es la primera vez que la atraigo sin sentido de trascendencia. Y es que creo que no disfruto de dos días libres seguidos desde hace meses, y he podido ver Miss Marx, dedicar ratos generosos a leer el libro de Julián Casanova (Una violencia indómita. El siglo XX europeo) que me regaló Manuel Tamajón por mi cumpleaños, y escuchar con atención las canciones del nuevo disco (El largo mañana) de mi último descubrimiento musical (Rufus T. Firefly). Incluso participar en el Premio del público europeo del Festival Artekino. Y disfrutar de los placeres de la vida hogareña y familiar, que es unaotra forma auténticamente humana de atravesar un puente.

etiquetas:

AgitPop

Una guía imprescindible para quienes seguimos empeñados en hacer de la importancia de la memoria democrática una realidad cotidiana.

Reseña de Mauricio Valiente.

La música del azar de este 2025, que me acompaña en el día a día, en casa, en el tren o en la carretera. Cada vez que algo nuevo me gusta, lo añado. Tal vez no encuentres una lista de grandes éxitos, pero no soy yo quien decide: son ellas, las canciones, quienes me eligen a mí.

Cancionero 2025 en Spotify.

«Una vez es un accidente. Dos veces es el azar. ¿Pero tres? Es el destino». Hay películas en las que no importa entenderlas, buscarles un sentido lineal o disruptivo; solo hay que verlas, se disfrutan solo por mirarlas. Siempre hay una estación del año que para en Le Pont du Nord.

Reseña de Serge Doney en Libération.