Asisto al Encuentro de Mareas Blancas locales y comarcales que se celebra en la sede CC.OO Sevilla. Allí me encuentro con representantes de las plataformas de Sanlúcar la Mayor, La Rinconada, Alcalá de Guadaíra… etc., que llevamos años viéndonos en estos espacios de compromiso con una sanidad pública de calidad, sin recortes ni privatizaciones. Por primera vez, eso sí, no acudo como coordinador provincial de Izquierda Unida, sino como parte de la marea de Dos Hermanas, a la que he asistido algunas veces con Fran García, casi siempre en la sede de CC.OO.
La convocatoria ha servido para reencontrarnos tras un verano en el que la mayoría de los centros de salud han permanecido cerrados por las tardes, las redes sociales ha estado quejándose de la falta de atención en rehabilitación, de algunas especialidades que no han contado con personal y, como es habitual, con las urgencias de Valme colapsadas, plantas cerradas y camas en los pasillos.
En mi intervención menciono el caso excepcional de Entrenúcleos, una burbuja inmobiliaria particular de Dos Hermanas, donde (1) la población está creciendo de manera exponencial, (2) el ayuntamiento ofrece suelo público a la Junta de Andalucía (también a entidades privadas, como al Arzobispado) y (3) la Junta lleva años de brazos cruzados y postergando la implantación de un nuevo centros de salud, un colegio y un instituto.
En definitiva, una vuelta a la normalidad que no deberíamos asumir como inevitable. Lo decimos en nuestra web: ni un segundo de resignación.

