IV Encuentro Memorialista provincial.

IV Encuentro Memorialista provincial.

Medio centenar de memorialistas de la provincia de Sevilla nos autoconvocamos ayer lunes en Casa de la Provincia para debatir y escucharnos sobre la necesidad de movilizarnos ante el colapso al que están llevando las políticas de memoria democrática el gobierno andaluz, en general, y el ayuntamiento de Sevilla ciudad, en particular.

El encuentro contó con la presencia de representantes de asociaciones (Redes; Memoria, Libertad y Cultura Democrática; Nuestra Memoria; Asamblea de Gavidia; Construyendo RedPública; asociaciones de Memoria de Arahal y Mairena del Aljarafe; AGE; Desbandá, UCAR…), organizaciones políticas y sindicales (UGT, CC.OO, USTEA, PSOE, IPA, Podemos, Frente Amplio e Izquierda Unida de varios distritos de Sevilla ciudad, Utrera, Dos Hermanas-Montequinto, Guillena, Gines, Utrera, Espartinas, Valencina de la Concepción…), así como del ámbito de la Universidad de Sevilla y, naturalmente, activistas a título individual.

La presentación la hizo nuestro compañero Miguel Guerrero, quien realizó un breve recorrido por las nefastas consecuencias de las políticas de desmemoria y la paralización de las leyes por parte de los gobiernos de la Junta de Andalucía y del ayuntamiento de Sevilla en materia de exhumaciones, declaraciones de lugares de memoria, recortes presupuestarios, etc., motivos suficientes para organizar una respuesta de todo el movimiento memorialista andaluz. Hizo especial referencia a la nula voluntad política del PP para echar adelante con la fosa Monumento, así como las dilaciones con el centro-museo de la memoria en la antigua cárcel de La Ranilla.

En el encuentro tuvimos la suerte de contar con el compañero Luis Naranjo, primer Director General de Memoria Democrática de la Junta de Andalucía y, en la actualidad, presidente del Foro por la Memoria de Córdoba. En su intervención, hizo un llamamiento a la unidad imprescindible ante el avance del neofascismo, más aún en el caso de la memoria. Su propuesta de acción en el corto y medio plazo, basada en tres puntos fundamentales, fue la siguiente:

Contestación social en la calle, apoyada por las fuerzas políticas pero siendo conscientes de la fuerza social que tenemos, en torno a tres cuestiones:

  1. Las exhumaciones dignas e inmediatas: una fosa abierta no se puede cerrar ni se pueden hacer desde la equidistancia, sino con verdad y sin discriminación entre las grandes fosas urbanas y las de las pequeñas poblaciones.
  2. La simbología franquista no puede permitirse después de tantos años de democracia. Andalucía libre de símbolos franquistas.
  3. Hay que reactivar las políticas públicas de memoria: no solo se trata de aplicar las leyes -que también- sino que hay que evitar su aplicación negacionista y revisionista, como viene sucediendo con los gobiernos de la Junta y de numerosos municipios.

¿Cuándo? Para prepararlo bien, a principios de otoño, una vez conformado el “nuevo” escenario político -tras las próximas elecciones autonómicas- al que “habrá que exigir cosas”. Para ello, sería preciso convocar tres grandes reuniones en Andalucía (Granada, Sevilla y Campo de Gibraltar) que establezcan las exigencias y prioridades ante el nuevo poder político.

El debate contó con las intervenciones de numerosos compañeros y compañeras. En modo conclusión, algunas anotaciones: las dificultades históricas para desarrollar las políticas memorialistas, la relevancia e influencia de la convocatoria electoral andaluza, la importancia de realizar actos en todos los espacios territoriales y mediáticos que sea posible, la necesidad de incrementar la difusión de esos actos y, en definitiva, conjugar lo que cada organización, plataforma, colectivo, grupo de personas o a título individual pueda realizar, con la creación de equipos de trabajo que, en cada provincia (o en los tres ámbitos planteados por Luis Naranjo), preparen una gran movilización para después del verano.

En este último aspecto, finalmente, Miguel Guerrero planteó la convocatoria de un encuentro organizativo de personas que, voluntariamente, participasen en la preparación de todo lo necesario para poner en marcha lo acordado a corto y medio plazo, incluyendo la difusión a todas las personas y colectivos de cuantas actividades memorialistas se realicen en los distintos pueblos de la provincia. Al acabar la reunión, se tomó nota de cada cual y nos fuimos, la verdad, con la sensación de éxito de asistencia (reservamos una sala para unas 30 personas), contenidos (coincidencias generalizadas en las intervenciones, apenas pequeños matices que, en realidad, sumaban) y objetivos (a corto y medio plazo: mucho trabajo por delante).

Seguimos…