Martes y miércoles por la tarde hemos asistido a las interesantísimas jornadas La represión específica de las mujeres en el franquismo, la transición y el contexto europeo. Se han celebrado en el Salón de Actos 1001 de CC.OO Andalucía y, según el folleto de la convocatoria, dirigidas fundamentalmente “a todo el personal educativo de todas las etapas y enseñanzas”.
Tras las presentaciones de las compañeras del sindicato de Enseñanza, Marina Vega y Oliva García, se pasó a una introducción al tema a cargo de Pilar Iglesias Aparicio, con un breve repaso de algunas de las expresiones de la represión franquista hacia las mujeres: violaciones y torturas sexuales a las asesinadas y arrojadas a fosas comunes, y años más tarde en sesiones de tortura policial o militar; humillaciones públicas a las mujeres rapadas y “paseadas” tras la ingesta obligada de aceite de ricino; las estigmatizadas por ser “mujer de preso”, o doblemente por ser mujer y “roja”; el castigo de adulterio, aborto y prostitución, de los que eran impunes los hombres… etc.
Pero el eje central de estas jornadas ha sido el Patronato de Protección a la Mujer (PPM) creado por el franquismo en noviembre de 1941 y disuelto oficialmente el 1 de agosto de 1985. Se aprobaron al mismo tiempo que las Prisiones especiales para la regeneración y reforma de mujeres extraviadas. Sabemos que el adoctrinamiento de las mujeres se realizaba a través de Sección Femenina y Acción Católica, pero conocemos muy poco de las instituciones responsables de responsable de detener, encerrar, castigar, vigilar y reeducar a miles de mujeres jóvenes que no habían cometido ningún delito tipificado, con fueron el PPM y de las Prisiones especiales para las mujeres “caídas”. Unas y otras sirvieron al franquismo para someter a las mujeres “desviadas” a adopciones forzadas y a secuestros de bebés. De ambas instituciones nos habló la periodista e investigadora María Palau, coautora de Indignas Hijas de su Patria. Crónicas del Patronato de Protección a la Mujer en el País Valencià (2023). Tras ella, la psicoanalista y psicóloga clínica Pilar Dasí nos contó su experiencia como superviviente del PPM “por dentro”.
También el martes, Ana Martínez Pérez (profesora de la Universidad Juan Carlos de Madrid) planteó el caso de los “bebés robados” como crímenes de lesa humanidad; Soledad Luque Delgado, presidenta de la Asociación Todos los niños robados son también mis niños (https://bebesrobados.org/), recordó que los bebés se separaban de sus madres (maternidad robada) por “soporte ideológico”, es decir, otorgando validez científica a la directriz del psiquiatra Vallejo Nájera, hitleriano y franquista teórico del “gen rojo” que se podía transmitir de madres a hijos de manera «ambiental»…
La jornada completa del martes se puede ver aquí:
A través del canal de YouTube de CC.OO Andalucía he seguido este miércoles he seguido la segunda sesión de las jornadas, desde mi pequeña oficina en Diputación de Sevilla. Por cuestiones de tiempo de trabajo no he podido atender a la presentación de Iria Antuña y Trinidad Montes, ambas de la Secretaría de Mujer de la Federación de Enseñanza de CC.OO. Sí he podido seguir a Pilar Iglesias Aparicio, que ha hablado de prácticas e instituciones similares en otros países, todas relacionadas con la moral sexual: Inglaterra, Escocia, Gales, establecimientos del Buen Pastor en Países Bajos y Francia (casas “de corrección” entre años 50 y 70 del siglo pasado), Canadá (“para arrancar lo indio que hay en las indígenas”), Australia (mujeres encarceladas allí, deslocalizadas de otros países)… con especial hincapié en el proceso de incidencia política y reparación de Irlanda. En todos los casos de todos los estados, los sistemas de reparación y comisiones de investigación han sido forzados por las luchas de los movimientos de mujeres y la sociedad civil.
Casi todo lo que acabo de comentar está referenciado en la revista que se incluye en la carpeta de las jornadas, donde se ofrecen varias páginas con bibliografía y recursos educativos, enlaces a podcasts, entrevistas, vídeos, reportajes… con materiales que ayuden “tanto al profesorado, como a todas las personas interesadas en un mayor conocimiento de la historia de la represión institucional de las mujeres”.
La jornada completa del miércoles, aquí:

