Escribe Pablo Domínguez en Su nombre es Juan Manuel Figueroa Burgos:
«Este libro no solo narra la historia de un republicano represaliado por los militares golpistas en 1936, sino también el camino que su familia emprendió, y aún continúa, para reconstruir su memoria. Por sus ideas progresistas, a Juan Manuel lo sacaron de su casa en Gelves, lo encarcelaron durante meses en Sevilla, lo fusilaron en las tapias del cementerio y ocultaron su cuerpo bajo tierra. El final de su vida estuvo marcado por la violencia, y sus verdugos quisieron que también lo estuviera su recuerdo, condenado al silencio. Hoy se rompe ese último castigo y se ilumina, con verdad y dignidad, la memoria de Juan Manuel Figueroa Burgos«.
Ese «Hoy se rompe» es, ha sido, públicamente, el 19 de marzo de 2026 a partir de las 19,00 h. en el salón de actos del Hogar del Pensionista, en Gelves, ante su familia, sus amistades, sus compañeros y compañeras de la universidad, militantes de izquierdas del pueblo y, por la parte que me toca, de IU Gelves, Espartinas, Montequinto… el equipo de memorialistas de IU que nos volcamos todo lo que podemos en todo lo que nos llega, nos llena, nos interesa.
La presentación ha sido magnífica: pedagógica, amena, comprometida, con cierto sentido del humor, sensible, familiar, apta para quienes buscan una mirada a su pasado gelveño y para quienes esa verdad histórica es lucha antifascista. Se nota que Pablo es docente y de izquierdas, y que familias como la suya contribuyen a acelerar los objetivos y los principios de las leyes de memoria. No es una frase hecha: estamos hablando de la presentación de un libro sobre el bisabuelo de un vecino, sin cartelería ni difusión mediática –más allá del boca a boca y whatsapp a whatsapp– y en el salón había mucha más gente de la que acude a actos militantes de personas ya convencidas en, por ejemplo, una ciudad como Sevilla. Garantía de no repetición a raudales.
Al destacar la presentación incluyo al editor de Pachakuti (no recuerdo su nombre, solo que vive en un pueblo de 50 habitantes en la provincia de Soria), que también hizo una intervención breve, socialmente potente y enriquecedora. Y el detalle de regalar los libros a los presentes, un acto de generosidad que se entiende después de haber escuchado la trayectoria del libro, que empezó siendo una idea de rellenar cuatro o cinco párrafos biográficos sobre Juan Manuel Figueroa Burgos en la ficha vacía de la web Todos los Nombres, continuó durante el itinerario de exhumaciones de Pico Reja y permanece, con la puerta ya siempre abierta, en ese activismo de la Verdad, la Justicia y la Reparación que transforma el dolor privado y familiar en lucha por el común y lo colectivo.

