El bello verano

En la sala de espera de la consulta del oftalmológo, los móviles suenan a volumen de otorrino. Mis glándulas han vencido a los chalaciones gracias al tratamiento, a la manta eléctrica «durante el tiempo que dura un telediario» y a la higiene ocular con champú para niños. Aunque mis ojos aún conservan restos del naufragio, ya no es tan obligado ir a las manifestaciones en modo Martirio. Gracias mil, Alfonso Romera, oculista bro de la vista.





Cuidarnos más: el concepto. Hace semanas, camino del tanatorio de El Viso, encontré la respuesta que llevaba meses buscando. Como en un examen tipo test, di con la frase de T. S. Eliot: “El mayor pecado es hacer lo correcto por la razón equivocada”. Unos días más tarde dediqué esta cita a César Hermosín y su gente de Mairena del Alcor. Voy a cuidarnos más, quise decir; suena pretencioso, extraña el juego singular plural, pero nunca desestimar una señal, las señales son hitos que trazan caminos, ayudan a ordenar tu agenda, son la tecla del F1 que aporta luz a la intuición.
Una maravillosa definición de cultura en el cuaderno 11 de Gramsci: “un complejo de actos intelectuales y de éstos (como su producto y consecuencia) un cierto complejo de pasiones y sentimientos imperiosos, esto es, que tengan la fuerza de inducir a la acción cueste lo que cueste”. (el descubrimiento y la uña pintada de rojo son de
Hay poca gente en el parque, se puede patinar y elegir sol/sombra para sentarte en la terraza del bar; el aparcamiento del Arenal está vacío de domingo cotidiano y la confitería San Rafael tiene echado el cerrojo.