Con la vuelta a la normalidad ha retornado el dolorazo en el hombro, sin causa ni motivo aparente, a traición: despertándome mientras dormía. En el metro, la avería me pone difícil conciliar el maletín, el último disco de PJ Harvey en los auriculares y el libro donde leo sobre el Transmilenio de Bogotá, un autobús «superrápido, superlimpio y supereficiente», un medio que «los amantes del transporte público vienen de todo el mundo para probarlo», excepto los norteamericanos, a quienes «les encanta odiar» el autobús. Y pienso, excurso: ¿conozco a personas a las que les encanta odiar? La respuesta blowing in the wind, camino de Diputación.

A las 10 nos hemos reunido con el alcalde de Peñaflor y (parte de) su equipo de gobierno. Es la primera reunión institucional en la que acompaño a nuestra nueva diputada Silvia Martínez y a nuestro nuevo portavoz José Antonio Mesa. Con ambos, además de María Izquierdo, sincronizamos minuto y resultado en los relojes de la política municipal del último pueblo de la provincia en dirección a Córdoba.

Y más tarde, también en Diputación, hemos mantenido un encuentro con concejalas y concejales de IU en algunos pueblos de la Vega del Guadalquivir, además de nuestra diputada de Sumar por Sevilla, Engracia Rivera, para empezar a trabajar una nueva campaña reinvindicativa de la mejora de la atención primaria y las urgencias en esta comarca.

AgitPop

Una guía imprescindible para quienes seguimos empeñados en hacer de la importancia de la memoria democrática una realidad cotidiana.

Reseña de Mauricio Valiente.

La música del azar de este 2025, que me acompaña en el día a día, en casa, en el tren o en la carretera. Cada vez que algo nuevo me gusta, lo añado. Tal vez no encuentres una lista de grandes éxitos, pero no soy yo quien decide: son ellas, las canciones, quienes me eligen a mí.

Cancionero 2025 en Spotify.

«Una vez es un accidente. Dos veces es el azar. ¿Pero tres? Es el destino». Hay películas en las que no importa entenderlas, buscarles un sentido lineal o disruptivo; solo hay que verlas, se disfrutan solo por mirarlas. Siempre hay una estación del año que para en Le Pont du Nord.

Reseña de Serge Doney en Libération.