Camino de Konecta, en Bollullos, Radio 3 me regala una canción de León Benavente y pienso en lo inevitable: la vida, el tiempo, siempre avanza, y en tu mano está dejar que el futuro sea una simple repetición del presente. O no.

Dice Eagleton en Esperanza sin optimismo que «tenemos necesidad de la virtud porque estamos rodeados de villanos».

No me gusta citar conversaciones de whatsapp, pero lo cierto es que Antonio, Fernando y yo nos fuimos de allí, y que allí se quedaron las personas que nos recibieron, y cuando Maíllo los califica de héroes y heroínas no está siendo un bienqueda, ni doraba píldoras a nadie: tenías que haber visto la cara desencajada del trabajador que iba y venía a decirnos que nos teníamos que marchar, que no podíamos seguir allí dentro. 

Las camareras de piso en los hoteles se inyectan ibuprofeno, en Konecta toman citalopram. Son la nueva versión del crecimiento económico, los efectos colaterales como norma. El incremento de la plusvalía directamente proporcional al de la miseria en los principios.

AgitPop

Una guía imprescindible para quienes seguimos empeñados en hacer de la importancia de la memoria democrática una realidad cotidiana.

Reseña de Mauricio Valiente.

La música del azar de este 2025, que me acompaña en el día a día, en casa, en el tren o en la carretera. Cada vez que algo nuevo me gusta, lo añado. Tal vez no encuentres una lista de grandes éxitos, pero no soy yo quien decide: son ellas, las canciones, quienes me eligen a mí.

Cancionero 2025 en Spotify.

«Una vez es un accidente. Dos veces es el azar. ¿Pero tres? Es el destino». Hay películas en las que no importa entenderlas, buscarles un sentido lineal o disruptivo; solo hay que verlas, se disfrutan solo por mirarlas. Siempre hay una estación del año que para en Le Pont du Nord.

Reseña de Serge Doney en Libération.