En Fuentes de Andalucía, con Francisco Sierra y Juan Morillo.

Empecé a recorrer el camino de la Memoria hará unos 15 años, gracias al cronista de mi pueblo, José Sánchez Gutiérrez. Hoy me sigo considerando un aprendiz, y lo poco que sé tiene muchos nombres y lugares acreedores; pero si de estos últimos tuviera que elegir uno solo, probablemente me decidiría por un pequeño parque, antes cementerio, donde cada árbol es un homenaje a una persona luchadora por la libertad, y cuyo epicentro es un pozo invertido y abierto, al que te puedes asomar mirando hacia arriba, todo un símbolo de la vuelta a la luz.

La esperanza venció al miedo.

Anoche, tras el cierre de los colegios electorales, me fui al cuartel general de Sumar en Sevilla. Ya conoces cuál fue el camino: incertidumbre hasta la photo finish, bocadillos militantes delante de la pantalla, victoria a los puntos de la democracia, Tezanos cenando Horquillas a la Michavila, the woman in red inclinando el balcón de la calle Génova y las tertulias actualizando el libro del presidente. Y Yolanda combatiendo su afonía con la sonrisa más emocionada y verdadera.

Jornada de reflexión.

«Del turismo se vive muy bien pero la Axarquía es para comer», dice un señor en la radio, quejándose de que los campos de golf han dejado sin agua los cultivos de la comarca. Los colectivos ambientalistas también critican el uso excesivo de agua en las plantaciones de aguacates y mangos. Los trastos a la cabeza y el pantano de La Viñuela al 8,9 por ciento. Si no aplicamos el cambio climático a todo lo que nos mueve en el día a día, lo llevamos claro.

Sumando con Francisco Sierra en el mercado de abastos de Dos Hermanas.

Cuando pequeño, mi madre decía "Voy al pueblo" cada vez que iba a al mercado de abastos (para ella: "La plaza") y a las tiendas del centro de Dos Hermanas a comprar alimentos frescos. Era la expresión común en las VPO de los barrios obreros que crecieron alrededor del casco antiguo, levantadas por aluvión al otro lado de la vía del tren o (como en nuestro caso) del cinturón de almacenes de aceitunas. Se lo he contado a Francisco Sierra este viernes, último día de campaña, entregando folletos y abanicos por los puestos de frutas, verduras, carnes y pescados, pan...…

Mi último acto de campaña, en Martín de la Jara.

Mi particular cierre de campaña ha sido en Martín de la Jara, un pueblo de la Sierra Sur sevillana, ejemplo, como pocos, de las luchas campesinas más potentes de las últimas décadas. Allí he compartido cartel y discurso con mi compañera Concha Majarón (que apunto estuvo de ganar las últimas elecciones municipales) y con nuestro candidato Álvaro García, pedrereño, maestro de educación física en El Viso del Alcor.

En el 87º Aniversario de la Columna Minera de Riotinto + Diez propuestas para la Memoria del Porvenir.

Para mí ha sido un privilegio haber participado en la celebración del 87º Aniversario de la Columna Minera de Riotinto que, como cada año, tiene lugar en la Rotonda de los Mineros de la Pañoleta (Camas). Una participación que agradezco profundamente a sus organizadoras: la Asociación Memoria, Libertad y Cultura Democrática y la Coordinadora de la Cuenca Minera de Riotinto por la Memoria Democrática. Aquí te dejo mi breve intervención en el acto.

Transmitir la Memoria es expandir la Democracia.

No van a derogar las leyes de memoria y democrática porque no van a gobernar. No van a apuntalar ningún negacionismo histórico porque las urnas no le van a otorgar esa oportunidad. No van a manchar el BOE con conceptos distorsionados (reconciliación, concordia) para promover la ignorancia y pisotear los derechos humanos. No: vencerán la Verdad, la Justicia, la Reparación y la garantía de no repetición.

Sumando en Marismillas (y el ladrón de fresas).

De regreso a Marismillas, esta vez en campaña para las elecciones generales (obviedad). Aquí me pasa como en Pedrera: me convierto en su embajador antes y después de ir, a todo el mundo se lo cuento. (Lo mejor de todo es que no son la excepción). En Marismillas están las mejores puestas de sol del Bajo Guadalquivir, dicho por su alcalde, incluso cuando arde la calle al sol de poniente. En las reuniones, actos y asambleas, de IU o ciudadanas, sean de lo que sean y a la hora que sean, hay legión de mujeres y presencia testimonial de hombres. Y lo más: nadie tiene prisa (o no parece tenerla, que yo sé lo que me digo).