De vuelta.
Mi filósofo favorito, Nicolás González Varela, me recuerda el interrogante de Canetti sobre el darwinismo al vesre: «¿Y si fueran siempre los peores los que quedaran?». Ríos de tinta derramada about this. Los informativos de Radio Nacional salen hoy en portada con los asesinatos machistas en Sevilla y Jaén; muy de agradecer, especialmente, el de RNE Andalucía, alertando: solo un poco más del 2% de la población considera que matar a decenas de mujeres cada año es un problema prioritario.
La máscara de Mefisto.

En aquellos tiempo de pertinaz sequía, el concepto, dos blasillos de Forges contemplaban las primeras lluvias sanadoras de septiembre. Uno dijo: «Esto va a ser muy malo para el campo»; el otro replicó: «Será ‘muy bueno'». «Es que estoy haciendo de Fraga», terminó el primero. Lo he recordado este último día de las vacaciones que nos ha despertado con las tormentas. En la plaza donde vivo, el rumor del agua cayendo viene con vetas metálicas por el repique de las gotas en las viseras y las barandillas de los balcones.
Resaca a juego con los vaqueros. El sueldecito de Feijóo.
Primera sesión.

Mañana con los sentidos en orquesta parabólica: veo on line las votaciones en el Congreso (donde, como escribe Gerardo Tecé, «el parlamentarismo ha asesinado al relato mediático»), apuro y separo a ratos el estudio de mis cosas estivales (reciclaje, vaya), escucho música gratificante (tanto que pienso, aun consciente del desborde intelectual: «¿Cómo he podido vivir sin este disco desde 1981?») y, en modo residual, hasta escribo. En la pantalla aparece, de vez en cuando, nuestra mujer de rojo (Engracia Rivera) sentada al lado de la (nuestra flamante) vicepresidenta tercera, Esther Gil.
La mujer de Tchaikovsky, Jane Birkin y Tina Modotti.

Hoy se han reunido por primera vez, en la sala Prim (no por casualidad) del Congreso de los Diputados, los compañeros y compañeras de nuestro nuevo grupo parlamentario, conformado tras las elecciones del 23J, que se denominará «Grupo Plurinacional Sumar». La web de la cámara baja ha emitido en directo la intervención de Yolanda Díaz en este encuentro que, de vez en cuando, cambiaba de plano y me permitía ver a mis flamantes Engracia Rivera, Francisco Sierra, Toni Valero… (Lo que no he encontrado, al menos por ahora, es la grabación, que me gustaría tener porque se han apuntado líneas y métodos de trabajo muy interesantes para la legislatura que comienza).
Escuela de calor.

No te vas de vacaciones porque practicas staycation y, seguramente, consideras el verano como una prolongación supercool del nesting. Tú, y esos amigos tuyos con los que, sujétame el cubata, una noche loca de freeganismo decidísteis apuntaros al coliving y abrazar la sharing economy. Pero a mí no me engañas: lo tuyo es postureo, pura pose trendy; demasiado viejo para ir de treinteenager por la vida. Deberían quitarte la paguita.
«Somos un atleta: para coger impulso hay que dar un paso atrás».

Diálogo antifa en Made in U.S.A., la película que Godard estrenó el año que nací y vi, según mi diario, hace justo 365 días: Él «No deberías tener miedo. El fascismo no pasará». Ella (Anna Karina) «Precisamente el fascismo tiene que pasar y pasará, como los barcos de vela, las minifaldas y el rock and roll. Tenemos años de lucha por delante. A menudo en nuestro interior». (Mientras veía la película, una taza de té con un mensaje en la etiqueta de papel que decía: «Lo único constante es el cambio»).


