El viernes 14 de noviembre se celebró en la Casa de la Provincia un encuentro de representantes de asociaciones y organizaciones sindicales y políticas que puede marcar un antes y un después en la apuesta del movimiento memorialista por desarrollar en plenitud las leyes estatal y andaluza. Una convocatoria que Juan Miguel Baquero, asistente al acto (gracias), ha resumido en eldiario.es bajo con el títular siguiente: El motor de la Memoria en Sevilla: cuando ‘verdad, justicia y reparación tienen la fuerza de las víctimas.
A pesar de las inclemencias del tiempo -llegó a plantearse la cancelación- el acto contó con una asistencia de medio centenar de personas. Tal y como se había organizado, la mesa estuvo compuesta por Ana Sánchez, Antonio Naranjo, Eloisa Baena y un servidor. En su intervención, la compañera Ana Sánchez recordó que “a mediados de mayo propusimos en (la asamblea de) Gavidia, celebrar una reunión de todas las organizaciones memorialistas, sociales, políticas y sindicales. Esta reunión se realizó en la sede de la Fundación Memoria y Futuro del Trabajo de CC.OO. En ella se planteó la posibilidad de una convocatoria de concentración en la Plaza Nueva de Sevilla u otra movilización donde denunciáramos de forma común y unitaria, el abandono de las políticas de Memoria que está llevando a cabo el partido Popular desde que gobierna en Andalucía y Sevilla. Con el abandono de las exhumaciones, de los programas educativos y divulgativos de Memoria, con el desmantelamiento de la Oficina de Memoria, ralentización del Consejo Municipal de la Memoria y del Centro de Memoria Ranilla, la inacción para la eliminación del callejero y de la simbología franquista, además de cero euro en los presupuestos municipales para Memoria”.
Los encuentros continuaron tras el verano, en los que se acordó y organizar comisiones para reunirse con los sindicatos de enseñanza, la Diputación de Sevilla, denunciar la situación de la Oficina de Memoria de Sevilla, organizar un acto el día 31 de octbre con la lectura de los nombres de las víctimas de la Fosa Monumento, celebrar acciones para denunciar los problemas existentes y el retraso de la identificación genética y convocarnos para participar en la movilización del 10 de diciembre, día de los Derechos Humanos.
Por mi parte, intervine para ofrecer el Observatorio de la Memoria de la Diputación de Sevilla como contribución al compromiso de transformar en historia la demanda de memoria, a que el relato de la dictadura franquista y del comienzo de la democracia sea sincero, pero no imparcial; una contribución a quienes vivieron y lucharon por la democracia y, también quienes les tocó perder la vida defendiéndola.
De esta manera se trata de canalizar los principios universales (Verdad, Justicia y Reparación) como base de la democracia, es decir, de la garantía de no repetición. Para ello, realizó varias propuestas, como:
- Abrir una agenda que ponga al mismo nivel de responsabilidad el activismo memorialista y las instituciones que apuesten por ello.
- Elaborar de manera participativa la programación memorialista de Diputación de Sevilla para el 2026 con ideas, propuestas y compromisos, teniendo en cuenta que se trata de un año en que “más de la mitad de los pueblos y ciudades de la provincia de Sevilla van a realizar actuaciones en materia de memoria democrática con fondos de la Diputación de Sevilla y del Ministerio. El mapa de esas actuaciones ya está hecho y, por tanto, se trata de hacer seguimiento, de ponerle ojos para que todo salga bien. Desde los gobiernos municipales con los que mantengamos relación, o desde los colectivos memorialistas, seamos esos ojos”.
- Allí donde sea posible y tenga fundamento, que haya un espacio de memoria (oficina, observatorio, la asociación…). Seamos la base de datos más actualizada de las necesidades de memoria de cada pueblo y de cada ciudad.
- Preparemos nuevas propuestas de actuaciones. Se va a hacer prospección e investigación en muchas fosas: de los resultados positivos surgirán nuevas actuaciones de exhumación. Hagamos de la memoria una escuela de democracia en los centros educativos y en las calles, tenemos que trabajar un futuro en que los epicentros transiten entre la dignidad del pasado y la consolidación de los valores republicanos en el futuro.
- Trabajemos con carácter trasversal: el movimiento memorialista está fuertemente masculinizado, pero el golpe, la guerra y la dictadura acabó con todas las condiciones de igualdad del ser humano sin distinciones.
- Utilicemos todas las herramientas y todos los espacios disponibles: además de dar luz a las fosas, llenemos la provincia de lugares maravillosos donde la memoria se pueda escuchar, tocar y traducirse en valores de igualdad y justicia social.
- Hay dos hándicaps que debemos afrontar: el gobierno del Ayuntamiento de Sevilla y la Junta de Andalucía. Uno tiene la llave de Monumento y la otra guarda la ley andaluza de memoria en un cajón. En ambos casos, no puede faltar ni un ápice de presión.




