Quien conoce la Nacional IV sabe que en estas fechas es fácil llegar a Rota: basta seguir las migas de algodón que van dejando los camiones en el arcén, desde Los Palacios hasta las alambradas de la Base Naval.

Ya no es s√≥lo la OTAN, el amor a una Andaluc√≠a como tierra de paz, la soberan√≠a de nuestro pueblo sin injerencias de ning√ļn Imperio. Tambi√©n el TTIP y el CETA, esos tratados que andan negociando los trileros de las grandes finanzas y sus pol√≠ticos titeres a ambos lados del Atl√°ntico.

Treinta y un a√Īos de la primera Marcha a Rota, que coincide con el 31 cumplea√Īos de Alberto Garz√≥n. No s√© si la norteamericana que nos ha acompa√Īado durante los tres kil√≥metros del recorrido conoce al compa√Īero, o aquello que le sacaron de los gatetes.

El cartel dice: Stop killing cats. 

El recorrido ha sido diferente al de a√Īos anteriores, atravesando el pueblo. Menos insultos de los esperados, alg√ļn que otro ¬ędejad tranquilos a los rote√Īos¬Ľ, o ¬ęquer√©is quitarnos el trabajo¬Ľ, de sobras compensados por personas que levantaban el pu√Īo o aplaud√≠an desde los balcones. 

Muy agradecido por la atenci√≥n y el calor humano al paisano David (que ha ido con el grupo de Ustea) y a los compa√Īeros y compa√Īeras de IU C√°diz, especialmente al coordinador provincial, Fernando Mac√≠as (alcalde de Medina Sidonia) y su gente. 

A la vuelta, el mismo rastro de algod√≥n, campos nevados en la N-IV y silbando ¬ęTe lo cambio por amor, el dinero…¬ę.