La gente del pueblo ajustaba los relojes cuando lo veían pasear
«Leemos para saber que no estamos solos», escribió William Nicholson. La cita se conoce por la breve conversación entre Peter Whistler y el profesor C. S. Lewis (Anthony Hopkins) en ‘Tierras de Penumbra‘. Si esa sentencia fuera correcta, je ne suis jamais seul avec ma solitude, que cantaba Moustaki.

Hay poca gente en el parque, se puede patinar y elegir sol/sombra para sentarte en la terraza del bar; el aparcamiento del Arenal está vacío de domingo cotidiano y la confitería San Rafael tiene echado el cerrojo.
Cuando lees compulsivamente, te trasladas. Desde la azotea de casa no percibes rastro de la semana santa, ni de la campaña electoral; recoges la ropa cuando escuchas las tormentas, la gente cruza la Plaza del Arenal con paraguas colgados del brazo, las nubes negras se derraman sobre Las Portadas.
Aprender a comportarse en público ante las prisas y los nervios; las dudas: colapso en la Junta Electoral Central, nuestra gente esperando en los juzgados.