28.11.2022

Retrospectivas, men at work y previsiones de agenda semanal

Resaca de elecciones catalanas, los titulares destacan la influencia de la pandemia en la baja participaci√≥n, que alcanza unos niveles tan bajos, tan bajos, como los de las municipales en mi pueblo. Google Fotos me recuerda una de mis instant√°neas m√°s entra√Īables, de un fin de semana de 2015 en Ca√Īaveral de Le√≥n. En mi caminata matinal, la plaza vuelve a la vida de los bares abiertos y los desayunos en los veladores bajo un sol primaveral; trabajadores retirando los adornos navide√Īos (sic) y cuadrillas de hombres con largas escaleras recolectando las naranjas de los √°rboles en La Moneda. Alguien deja olvidada una ‘H’ en el banco donde habitualmente me siento a hacer mi ronda de llamadas telef√≥nicas pendientes.

El camino de esta semana transita por las asambleas de Lebrija, Carmona (ya celebradas cuando leas esto), Mart√≠n de la Jara, Sevilla Macarena-San Jer√≥nimo, Lora del R√≠o, Guillena, Los Palacios, Arahal, Cantillana, Gilena… y seguro que me dejo algunas sin nombrar. Adem√°s, el mi√©rcoles por la ma√Īana asistiremos a una sesi√≥n por videoconferencia con nuestro grupo parlamentario andaluz, dedicada al asunto de las casas de apuestas (sobre lo que ya se ha hablado aqu√≠ en m√°s de una ocasi√≥n), y por la tarde mantendremos un encuentro con Podemos y Marea Blanca sobre la situaci√≥n del Hospital Comarcal del Aljarafe. El jueves participar√© en la concentraci√≥n convocada ante el centro de salud de Montequinto y el s√°bado, si nada lo impide, asistir√© a la presentaci√≥n del libro ‘Cambiar la vida. Cambiar la historia’ de Manuel V√°zquez Montalb√°n, que correr√° a cargo de Francisco Sierra, Paula Garv√≠n y Jos√© Manuel Mart√≠n Medem (director de Mundo Obrero).

PD: De alguna manera tendr√© que hacer un homenaje a las 8 √≥ 10 personas que le√©is cada d√≠a lo que escribo en el blog (bueno, tal vez algunas m√°s). Porque tiene m√©rito esa actitud recalcitrante, que no pilla de nuevas, que ya se conoce la trampa de a√Īadir an√©cdotas, sentimientos y canciones raras (que, oh colmo, no suelen ser la alegr√≠a de la casa) para ir entremetiendo proclamas y agendas pol√≠ticas.

Que merece la pena esa alegr√≠a que me da el reporte de visitas del administrador de WordPress, vaya, distinta a los megusta y retuits y lecturas del canal de Telegram, la sensaci√≥n de pasaba por aqu√≠ (ning√ļn tel√©fono cerca) y hasta a veces alg√ļn mensaje de cari√Īo que tampoco s√© c√≥mo devolver, por sincero, cercano, calor local. Quienes hemos aprendido a esperar sin raz√≥n sabemos que son malos tiempos para la empat√≠a y para contravenir los c√°nones impuestos por las prisas del like.

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