Mil voces por la Paz.

Las setas de la Encarnación son agradecidas para hacer fotos. Conservo decenas de ellas, las escaleras llenas de personas, pancartas, banderas. Cuando el cielo es tan azul, hermosea los contrastes entre la naturaleza y la arquitectura, no necesitas filtros artificiales, cualquiera puede sentirse orgulloso de los resultados de un clic. Y de iniciar allí la revolución de los derechos humanos.

Mil Voces por la Paz

Hoy, escuchar Mil Voces por la Paz ha sido especialmente emocionante, el cantante ha interpretado su repertorio (tradicional: La muralla, El pueblo unido jamás será vencido, Bela Ciao…) con la voz del mejor Sabina. Sáhara y Palestina unidas en nuestra lucha. Y a 2.000 kilómetros, en Wisel, Alemania, nuestros camaradas Sigrid y Lothar cantando por Quilapayún contra el nazismo.