Compositoras olvidadas

Elisabeht Maconchy

Venecia, 1568. Maddalena Casulana, primera mujer que publica su propia música, desafía el «necio error de los hombres» que los lleva a creer que son los únicos poseedores de los «elevados dones intelectuales» necesarios para componer, y señala que tales dones pueden ser «igualmente comunes» entre las mujeres.(1)

Oí silbar a alguien

Hay poca gente en el parque, se puede patinar y elegir sol/sombra para sentarte en la terraza del bar; el aparcamiento del Arenal está vacío de domingo cotidiano y la confitería San Rafael tiene echado el cerrojo.

La instantánea del viernes santo en esta chincheta del mundo huye del bullicio que se le podría presuponer. Abundando: ninguna llamada en el móvil, cuscús para merendar.

Mi recomendación musical de esta semana: Ladytron (strikes again)

Según la Wikipedia, Ladytron nació en Liverpool en 1999, y su nombre viene de una canción de Roxy Music de 1972.

El grupo está formado por Helen Marnie (vocalista, sintetizadores), Mira Aroyo (vocalista, sintetizadores), Daniel Hunt (sintetizadores, guitarra eléctrica, voz) y Reuben Wu (sintetizadores). En cuanto a su estilo, “mezcla electropop con la New Wave y los elementos de shoegazing” y sus letras, la mayoría en inglés, “son muy oscuras en el sentido que a veces son difíciles de contextualizar, además de algunas canciones en búlgaro escritas por Mira Aroyo, nacida en Bulgaria”.

Mi recomendación musical de la semana: ‘Drift Code’, de Rustin Man

Escuchas ‘Vanishing hearts’ y vuelves a mirar tu reproductor para asegurarte de que no estás escuchando una canción de las que grabó David Bowie antes de morir. Pero no: se trata de Paul Webb, el ex-bajista de Talk Talk -de quienes conservo en casa algunos vinilos-, que aquí firma como Rustin Man un disco que suena a casero y viejuno, en el buen sentido de ambas palabras (sic).