En el 87º Aniversario de la Columna Minera de Riotinto + Diez propuestas para la Memoria del Porvenir.

Para mí ha sido un privilegio haber participado en la celebración del 87º Aniversario de la Columna Minera de Riotinto que, como cada año, tiene lugar en la Rotonda de los Mineros de la Pañoleta (Camas). Una participación que agradezco profundamente a sus organizadoras: la Asociación Memoria, Libertad y Cultura Democrática y la Coordinadora de la Cuenca Minera de Riotinto por la Memoria Democrática. Aquí te dejo mi breve intervención en el acto.

Transmitir la Memoria es expandir la Democracia.

No van a derogar las leyes de memoria y democrática porque no van a gobernar. No van a apuntalar ningún negacionismo histórico porque las urnas no le van a otorgar esa oportunidad. No van a manchar el BOE con conceptos distorsionados (reconciliación, concordia) para promover la ignorancia y pisotear los derechos humanos. No: vencerán la Verdad, la Justicia, la Reparación y la garantía de no repetición.

Sumando en Marismillas (y el ladrón de fresas).

De regreso a Marismillas, esta vez en campaña para las elecciones generales (obviedad). Aquí me pasa como en Pedrera: me convierto en su embajador antes y después de ir, a todo el mundo se lo cuento. (Lo mejor de todo es que no son la excepción). En Marismillas están las mejores puestas de sol del Bajo Guadalquivir, dicho por su alcalde, incluso cuando arde la calle al sol de poniente. En las reuniones, actos y asambleas, de IU o ciudadanas, sean de lo que sean y a la hora que sean, hay legión de mujeres y presencia testimonial de hombres. Y lo más: nadie tiene prisa (o no parece tenerla, que yo sé lo que me digo).

Un post de retales.

Con la campaña electoral no me ha dado tiempo a casi nada: apenas hacer retuits, publicar historias en Instagram y replicarlas en Facebook, cuatro fotos y media y muchas, muchas horas y kilómetros de coche. Tampoco he podido actualizar este blog. Aquí dejo algunas notas, las últimas, recuperadas de las últimas páginas del último cuaderno que se me ha teminado. No valen nada: solo son testigos de lo vivido.

Celebramos el Día de la Memoria Histórica y Democrática de Andalucía.

Hoy hemos celebrado en Plaza Nueva de Sevilla el Día de la Memoria Histórica y Democrática de Andalucía. Un acto cargado de emociones, perfectamente conducido por el maestro Juan Morillo, que ha servido para romper el absoluto olvido institucional del presidente de la Junta, pese a que la fecha conmemorativa está señalada por la Ley aprobada en su día por todos los partidos presentes en el Parlamento andaluz.

Las enseñanzas de una esquina rota.

Los salarios recuperan poder adquisitivo y la inflación baja, aunque los beneficios empresariales inflan vergonzosamente el coste de la cesta de la compra. Certezas sobre las cosas del comer ajenas a los TT de las redes sociales de hoy: «Berlusconi», «Mbappe», «Capitán América», #LevanteAlavés… hasta «Aznar» o «Con ETA». Como escribió Daron Acemoglu en El fin de las redes sociales, mientras Orwell temía que se nos ocultara la verdad, Huxley temía que la verdad terminara sumergida en un mar de irrelevancia.

La revolución de la esperanza.

Fallece el príncipe de las mamachicho, del populismo chabacano, machista y hortera, el antecedente europeo del trumpismo, de la mafia como modelo legal de gestión y, también, del principio del fin del neoliberalismo capitalista. Su poderío mediático y su descaro económico sirvió de doctrina programática para quienes han convertido lo neocon en folletín, fake news y telebasura ideológica. Tal vez exagero: hubo un tiempo en que él también habría podido disparar a gente en la Via Condotti sin perder votos.

Nunca dejar de descubrir.

«Si la especie humana quiere ir hacia el apocalipsis, estupendo. Yo no lo puedo evitar. Lo que voy a hacer es tratar de preservar las pistas que de verdad me alimentan como ser humano e intentar convencer a aquellos con los que pueda hablar de la conveniencia de hacerlo así». (Aplíquese a la vida esto de Santiago Auserón sobre la distribución digital de la música).