El limbo existe
Tarde lluviosa, un nuevo atasco me deja varado en lo alto del puente que va hasta el Arenal, han pasado dos trenes y la gente hace cola con resignación. Dentro del coche está sonando El hombre que casi conoció a Michi Panero, una agridulce canción de Nacho Vegas (me pregunto cuántas personas lo habrán confundido con un ex de Nacha Pop) que casi me sé de memoria, como El Ángel Simón, la primera que oí de este cantautor asturiano, mezcla de Dylan y del primer Bowie y de cualquier clochard que te encuentres por la calle. Porque la música de…
