A las rejas de la c√°rcel

Cada vez que escucho una canci√≥n que me gusta, rastreo por internet sobre ella, busco si tiene alg√ļn v√≠deo, indago sobre quien/es la han compuesto (si es/son desconocidos/as para m√≠) y veo si forma parte de alguna colecci√≥n, √°lbum... Luego, si pasa el filtro de inter√©s, la guardo en una lista de Spotify que he llamado Caj√≥n Desastre. Esta semana he encontrado unas cuantas. Aqu√≠ dejo algunas de ellas: reci√©n llegadas de Asturias, Islandia, Chile y B√©lgica.

105 Cumplea√Īos de Cort√°zar

Desde el primer momento, a fines del oto√Īo triste de 1956, en un caf√© de Par√≠s con nombre ingl√©s, adonde √©l sol√≠a ir de vez en cuando a escribir en una mesa del rinc√≥n, como Jean-Paul Sartre lo hac√≠a a trescientos metros de all√≠, en un cuaderno de escolar y con una pluma fuente de tinta leg√≠tima que manchaba los dedos. Yo hab√≠a le√≠do Bestiario, su primer libro de cuentos, en un hotel de lance de Barranquilla donde dorm√≠a por un peso con cincuenta centavos, entre peloteros mal pagados y putas felices, y desde la primera p√°gina me di cuenta de que aquel era un escritor como el que yo hubiera querido ser cuando fuera grande. Alguien me dijo en Par√≠s que √©l escrib√≠a en el caf√© Old Navy, del Boulevard Saint-Germain, y all√≠ lo esper√© varias semanas, hasta que lo vi entrar como una aparici√≥n. Era el hombre m√°s alto que se pod√≠a imaginar, con una cara de ni√Īo perverso dentro de un interminable abrigo negro que m√°s bien parec√≠a la sotana de un viudo, y ten√≠a los ojos muy separados, como los de un novillo, y tan oblicuos y di√°fanos que habr√≠an podido ser los del diablo si no hubieran estado sometidos al dominio del coraz√≥n.

Gabriel García Márquez, El argentino que se hizo querer de todos.

Otro terrible accidente en Barranco Hondo

Agradezco mucho a Juan C. Romero que me haya informado tan bien sobre este terrible accidente. Y a mi querido compa√Īero Juan Carlos, de Alcal√° del R√≠o, donde nuestra gente ha lamentado lo sucedido. Conozco la carretera, la peligrosidad de Barranco Hondo, igual que la que va de Castilblanco a El Pedroso por el pantano de Los Melonares.