20.09.2020

La necesidad de dar a conocer el trabajo militante: todavía más

De estas semanas que hemos mantenido los primeros encuentros comarcales de IU en la provincia de Sevilla se pueden extraer muchas conclusiones, pero hay una fundamental: sin el trabajo de nuestra militancia durante los azotes más duros de la pandemia, gobernando en alcaldías o desde la oposición municipal, a título colectivo o individual, institucional o activista, en primera fila o en la retaguardia de las intendencias, las cosas habrían ido peor y mucha más gente, vecinas y vecinos, habría sufrido más.

Es un cliché hablar de política municipal y utilizar la expresión «administración más cercana a los ciudadanos» (y ciudadanas), una verdad incontestable que se corresponde con la conocida anécdota del alcalde (o alcaldesa) que tarda una hora en cruzar la plaza del ayuntamiento.

Una parte muy importante de las cosas que suceden a nuestro alrededor están en manos del gobierno municipal de cada uno de nuestros pueblos y ciudades, desde el arreglo de la calle hasta proporcionarte un empleo o evitar que te corten la luz si no tienes para pagarla. Sin embargo, la inmensa mayoría de ellas no ocupan titulares mediáticos más allá de una publicación en una página de Facebook de una asamblea o grupo, que leerán unos cuantos centenares de seguidores/as. Para la gente, tus vecinas y vecinos, solucionar esos problemas cotidianos son una obligación de alcaldes y concejales, que entran en el mismo saco roto del «todos los políticos son iguales» junto a los Bárcenas, los de los EREs y cía., aunque en la inmensa mayoría de los casos estamos hablando de servidores/as públicos/as que se dejan las horas libres y la familia a cambio de nada o muy poco («algo pillarán», diría el cuñado de turno), salvo la satisfacción ideológica del deber cumplido.

Desde la dirección de IU en la provincia de Sevilla, el empeño en mostrar información sobre esas cosas que pasan y hacemos en nuestros municipios tiene un sentido político claro: poner en pantalla las preocupaciones, las propuestas y los hechos probados de aquello que nuestras alcaldías, grupos municipales, asambleas locales y hasta militantes a título individual, sacan a la calle para mejorar la vida de la inmensa mayoría, esto es, de lo que tradicionalmente ha venido en llamarse clase trabajadora. Y ahora, todavía más: por lo que se ha hecho y por lo que se necesita hacer de aquí en adelante, desde el Consejo de Ministros/as hasta en cualquier barrio, fábrica, comercio, tajo… de nuestro pueblo.

Tenemos que enorgullecernos de la Red de Voluntarios/as de IU en Alcalá del Río, que asesora a sus vecinas y vecinos sobre las ayudas derivadas del Covid-19; debemos poner el altavoz a nuestra compañera de Adelante AEVI Izquierda Unida en Villanueva del Río, quien, con la modestia de una organización local voluntariosa, no para de registrar instancias solicitando información, proponiendo medidas o trasladando las peticiones ciudadanas directamente al gobierno municipal; hay que aplaudir la persistencia de NIVA-IU Castilblanco con las viviendas municipales vacías de un alcalde sin escrúpulos y… Son solo tres ejemplos de esfuerzos desde la oposición a los gobiernos municipales de turno, pero en una semana de recopilación encontramos tantos, tantos, que es difícil dedicarles a cada uno el tiempo suficiente como para enumerarlos y ponerlos todos.

Por no hablar del esfuerzo de nuestras alcaldías, nunca del todo satisfechas porque siempre exigen y se exigen más, porque siempre hay algo que quita el sueño, a pesar de los esfuerzos y la constancia: el puente de Los Frailes en Aznalcóllar, la apertura de parques públicos en La Puebla de Cazalla, el servicio de recogida de muebles y enseres en Benacazón o las ayudas a familias vulnerables en Santiponce. Que el ayuntamiento de Los Palacios, que sigue afrontando -aunque menos- un déficit histórico heredado de los tiempos del pelotazo y el despilfarro, haya sido capaz de poner a pulmón dos millones de euros sobre la mesa para un plan de reactivación económica es algo que difícilmente será bien ponderado y valorado en sus justos términos, pero deja a las claras que se pueden hacer políticas de izquierdas y, al mismo tiempo, garantizar y optimizar los recursos públicos.

En las conclusiones de los encuentros comarcales de IU Sevilla celebrados entre abril y mayo (el último al despuntar junio), se ha incidido mucho en mejorar el intercambio de información, la interrelación entre municipios, dar y darse a conocer las experiencias. Que el ejemplo de Fuentes de Andalucía es exportable lo saben en su comarca, al igual que otras alcaldías lo son en las suyas, pero no debemos conformarnos con eso: deben trascender a toda una organización provincial con tanta implantación municipalista como la nuestra, que conserva el mayor número de concejales/as de todo el Estado, que tiene mimbres sobrados para poner en valor el esfuerzo, la tenacidad y la capacidad para resolver y proponer, para tomar decisiones y compartirlas, para aprender y enseñar todo aquello que hacemos bien y se puede mejorar, con humildad pero sin dejar de insistir porque nos mueve algo que no tiene vuelta atrás: nuestro compromiso de clase. Enhorabuena por el trabajo realizado y por seguir mirando al frente.

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