Tomate Blues
Tenía ganas de ir al festival Tomate Blues de Los Palacios, que este año ha coincidido con otro también interesante, El Alternador, que se celebra en Montellano.
He estado con Juanma Valle, alcalde y -desde antes- amigo, con su mujer -gracias por el regalo- a una hora en que el cansancio ya agotaba a los más pequeños. No he estado sólo por la música, ni por la amistad: también por apoyo político, por reconocimiento, después de los duros años, de tanto esfuerzo, incluso sufrimiento.
La huella sonora
José Luis me contó que, días antes del incendio en el Soberao Jazz, había soñado que quitaba las placas de escayola del techo y pintaba las bovedillas de azul cielo.
Días después del incendio, soñé que José Luis estaba tocando su saxo entre las llamas del bar, como cuentan de los músicos del Titanic mientras se hundía en el mar.
Moon River.
La lógica
Maneras de vivir

Los niños son como […aquí una broma políticamente incorrecta…]: cada descubrimiento es una traca. Ayer, mi pequeño Marcelo me ayudó a tender la ropa y me preguntó si sabía que «hay un país muy grande muy grande que se llama Estados Unidos». Era la primera vez que mencionaba conscientemente al imperio (cosas de un capítulo de Doraemon) y, también, la primera que tendía unos calcetines con unas pinzas; en ambos casos, su emoción ante nuestra rutina.





