Las enseñanzas de este 4D.

Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida de IU Sevilla (@iusevilla) Nos cruzamos en Puerta Jerez con banderas rojigualdas adheridas a la blanca y verde, okupas de traje de domingo que blanquean el símbolo del 4D de García Caparrós para utilizarlo como arma arrojadiza, que levantan un monumento a la indignidad política, delito de apropiación indebida de quienes retornan la bandera andaluza al color de aquella España de los grises. Son los hazteoír del manijero de San Telmo. La pintada en la pared dice: "No eres un capitalista, eres un trabajador con síndrome de Estocolmo". Hoy es un buen…
Las amistad visibles.

Las amistad visibles.

Por algún disloque mental piensas en manos frías cuando vas a buscar el regalo de tu amiga invisible, igual que pones a Henry Mancini para las tareas domésticas o tu duermevela se despacha con una canción de Silvio Rodríguez («iba matando canallas con su cañón de futuro»).

Volver a los 57.

Doy la bienvenida a mi nuevo año (ya van 57) y despido a nuestro compañero Juan G. Cotán, con quien compartí tantas movilizaciones laborales y tanto compromiso político. Edades otoñales (me encanta el otoño, más ahora que el cambio climático nos lo niega), más visitas al tanatorio que a las fiestas (a mejor ver, larga vida, MacGowan), sí, pero también más condensación de emociones, más amor por las cosas futiles, ingrávidas y gentiles. He llegado a los 57 como si hubiera vuelto adonde ya sabía qué iba a encontrar.

Paciencia en los auriculares.

Es tiempo de feminismo radical, de combatir el silencio y la indiferencia, del cordón sanitario al negacionista, a la ambigua condescendencia en el lenguaje, a las bromas de hombre blanco. Celebramos cada 25N como símbolo de un fracaso del sistema.

Cave canem.

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