‘La plaga’, una película realista y honesta de Neus Ballús
Cada mañana, Maribel ejerce de prostituta en un sendero a las afueras de la ciudad, donde se cruza con Raúl, un campesino que intenta hacer agricultura ecológica.
Iurie es moldavo, durante el día trabaja para Raúl y por la noche se entrena para el campeonato de lucha libre. La anciana María, vecina del campo de Raúl, tiene que dejar su casa para irse a la residencia donde la atiende Rose, una enfermera filipina que acaba de llegar al país.

A las ocho de la tarde hay dos personas en la sala de cine. Se ilumina la pantalla y aparece un paisaje desértico, un saguaro enorme y un galápago atravesando por una esquina. Nunca la Alameda de Sevilla había estado tan cerca de la frontera con Arizona; salvo, tal vez, hace 10 años, cuando tocaron Yo La Tengo en el festival Territorios.