Saramago
Ahora no tenemos a Kafka, pero tenemos a Saramago. No sé si alguna vez has leído alguna de sus novelas, si te gusta esa forma de escribir que tiene, si su pesimismo te agota o te parece puro realismo adictivo, si su sentido del humor te llena la media sonrisa de tristeza y por eso prefieres buscar en otra parte tu tiempo, tu escaso tiempo de lectura. O si, como a mí me ocurre, Saramago sirve para encontrarte, para dar con las preguntas esenciales, para reconocerte. En casa tengo la mayoría de sus obras, pero sólo he leído desde Todos…
