Extraños en el escaparate

Hay otros mundos, pero están en este. No sé si el poeta Eugène Grindel, autor de la frase, llegó a imaginar la dimensión de una afirmación tan desastrosamente actual, hasta el punto de que esos otros mundos no sólo existen, sino que son abrumadores, son este, y ahora los otros son los menos.
En nuestra ciudad decaída, los otros mundos son legión: legión de personas desempleadas, de personas en riesgo de exclusión, en riesgo de desahucio/lanzamiento, con los saldos en números rojos, con el contrato de trabajo en precario o a cuatro días de cumplirse, en las listas de espera de las consultas del psiquiatra o los servicios sociales municipales.


