La abuela de la mesa de al lado
habla de su nieta, que se llama Alma de Luna; por lo que sea, ella la llama ‘Alma de Cántaro’. La cafetería tiene alma de festivo rancio en Sevilla (Este). Creo que fue Alfonso Guerra quien puso Alma a su hija, en homenaje a la esposa de Mahler. En la radio suena una canción del nuevo disco de Manu Chao, precursor de un mestizaje tristemente emulado por la industria de la fast food music.

Treinta y tantos grados sobre la ciudad tomada
por acedecers (lo prefiero, aunque no paso de Highway to Hell). No me resiento de la trasnochada en el pescaíto de la PCEra de Gerena, ni mi estómago, ni mi espalda. Camino despacio hasta Diputación, recojo credenciales y doy un salto hacia la sede central del SAS, donde Marea Blanca entrega 34.112 firmas ciudadanas exigiendo sanidad pública digna y fin a los recortes y privatizaciones. (Sería más del Primavera Sound, pero sufro de alergia a los macrofestivales).

Debatiendo
La verdadera lección de Arahal.
Apuntemos en nuestra memoria el momento en que el pueblo de Arahal deja de tener a la primera alcaldesa de su historia, Ana Mª Barrios, y empieza a ser gobernado por su primer alcalde tránsfuga, Francisco Brenes. Es miércoles, 22 de mayo de 2024, a poco más de las 12 del mediodía. Se acaba el pleno municipal de la vergüenza, legalmente denominado de moción de censura, y el nuevo alcalde, desterrado de su partido (PSOE) por alta traición, comparte la vara de mando con Alberto Sanromán (PP), un mercenario político que imita a Milei en las redes sociales. De no ser por la foto final de ambos “señoros” agarrando el símbolo del poder local, cualquiera persona ajena a la ceremonia pensaría que había asistido a un juicio donde los vencedores habían sido condenados.
Todo en orden:
Los señoros ricos blancos mayores que se retratan con el apóstol argentino de la dictadura del capital son los mismos empresaurios que se negaron a firmar la subida del subsidio a 570 euros para las personas más vulnerables de este país.

Hay días en que suceden
muchas cosas, demasiadas, y no tienes tiempo para analizarlas con la persepectiva que se merecen. Hoy es uno de esos días, y llegas tarde a todas las citas, y también a casa, y sientes que las horas se han enrollado como las viejas persianas de tablillas y cuerda; y sobre la marcha, más bien como la línea continua pero ciclotímica de un electrocardiograma. La letra de aquella canción decía: «El dolor de cabeza que me protege cada noche, que me nubla la vista y me quita las ganas de beber»… pues algo así.
Una reflexión muy personal: Antonio Maíllo.
Aquí te dejo un extracto de mi intervención en la presentación de la candidatura encabezada por Antonio Maíllo para la coordinación general de Izquierda Unida, que ha tenido lugar en Arahal.




