Carta de felicitación a militantes, activistas y simpatizantes
Terminamos un año inesperadamente duro, durísimo, y afrontamos el próximo con esperanza. Ha sido un 2020 de sufrimiento por la pérdida de seres queridos, la crisis sanitaria y sociolaboral y la necesidad de evitar la cercanía personal cuando, muy en especial quienes tejemos redes humanas a base de compromiso y movilización, nos hemos visto en la obligación de evitar el contacto codo con codo, los espacios colectivos, las alianzas y las reivindicaciones de clase.

