23.10.2020

El ejemplo de Paradas: la comunidad y la administración local suplen la inoperancia de la Junta de Andalucía

Primeras horas de la semana en Paradas, donde, después de un breve encuentro en el ayuntamiento con el alcalde Rafa Cobano y la compañera concejala de Educación, Alba García, hemos visitado la escuela infantil municipal (una maravilla por dentro y por fuera, que alberga este año a 70 pequeños/as), el centro de adultos que está en la misma plaza y, un poco más tarde, el CEIP Miguel Rueda, donde hemos hablado con su director de la situación del centro (ha habido algún caso de Covid-19, afortunadamente sin apenas sintomatología) y, también, hemos echado un vistazo al gimnasio, que permanece cerrado desde hace años por problemas de humedad que ni antes, ni ahora, han sido atendidos por la Consejería de Educación.

Una de las aulas de la escuela infantil municipal

En este CEIP, además, se ha eliminado una línea en infantil de 5 años por parte de la delegación y la ratio media del centro sigue siendo muy alta para la situación actual. El ayuntamiento ha aportado unos 20.000 euros en gastos de electricidad, gasoil y reparaciones, sin contar los gastos de limpieza, desinfección y jardinería, entre otros, un importante esfuerzo para las arcas municipales a los que añadir un nuevo guarda mantenedor y 6 nuevas contrataciones para el servicio de limpieza, distribuidas entre la mañana y la tarde. Además, el ayuntamiento ha repartido mascarillas a los/as estudiantes durante la primera semana lectiva de cada nivel.

Las humedades acumuladas obligaron hace años a cerrar el gimnasio del colegio

En cuanto a la situación del Centro de Salud ‘José Peña Jiménez’, los recortes se han consolidado desde que hace años se cerró durante las tardes de verano y navidad y, como en casi todos los centros de atención primaria de Andalucía, la atención telefónica y las citas médicas desde el Estado de Alarma están colapsadas. El ayuntamiento aquí también ha estado dotando al centro de mascarillas Ffp2, batas, guantes y viseras durante estos meses, costeadas por el propio ayuntamiento o donadas por vecinos/as y colectivos. A eso hay que añadir la instalación de una pérgola en las traseras del centro de salud, para dar sombra y evitar la lluvia en el lugar donde se realizan las pruebas PCR a los/as vecinos/as con síntomas de Covid-19.

Todas estas cosas son obligaciones de la Junta que no se han atendido. De hecho, salvo para dar instrucciones y órdenes a los equipos directivos, la Consejería de Educación ni ha estado, ni ya se le espera, y ha tenido que ser la propia comunidad educativa, las ampas, el personal docente, el ayuntamiento y la responsabilidad de los vecinos y vecinas de Paradas quienes verdaderamente han puesto en marcha el inicio de curso. Y en cuanto a la atención primaria de salud, exactamente lo mismo: el esfuerzo del personal y la ayuda de la administración local.

Es triste, y puede sonar a que estoy haciendo oposición por desgaste, pero en nuestras conversaciones privadas, hoy en Paradas y otros días en otros pueblos, lo que me cuentan mis compañeras y compañeros es siempre lo mismo: que nadie coge el teléfono cuando se llama, que nadie se comunica oficialmente con el ayuntamiento, que hasta hay que ir a la Junta para recoger los materiales porque si no nadie va a enviarlos, que las delegaciones provinciales no responden, o dan largas, o te dicen sí y luego ni por asomo.

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