La trituradora de M. Rajoy, los vigilantes de la plaza y los camiones fantasma en la Sierra Sur de Sevilla

Hay millones de personas que certifican con una papeleta en una urna que ‘Luis, sé fuerte’ debió ser el lema electoral del partido que gobernó con M. Rajoy. Ergo, millones de personas no ven que la corrupción recurrente sea un problema para gobernar este país, siempre y cuando: uno, se esconda debajo de la alfombra (en este caso, trituradora); y dos, que el comodín del público sea la corrupción ajena (que hayla). La hegemonía del capitalismo es tan pobre que solo tiene dinero. Eso sí, hay que reconocerle el mérito cultural, de otra manera no se explica el éxito de un orden basado en la máxima «El sistema de propiedad privada es la más importante garantía de libertad, no solo para quienes poseen propiedad, sino también para quienes no la poseen».





