Memoria sonora de 2016: La vie devant soi

Dos previas:

Primera: no dar por hecho que el libro de los gustos está en blanco, ni que sobre gustos no hay nada escrito. De la misma forma que nos meten por los ojos qué pensar, qué noticias son las que tenemos que leer o quiénes son los buenos y los malos de la película, también nos meten con calzador qué libros, qué canciones o qué cine tenemos que comprar, ver, escuchar. El espíritu crítico es un todo cultural, en el sentido gramsciano de la acepción.

Segundo: no dar por hecho que lo mejor es nuestra d√©cada prodigiosa, aquella en la que √©ramos j√≥venes y nos burl√°bamos de los gustos de nuestros padres. No hagamos lo mismo que ellos, actualicemos nuestros registros, la buena m√ļsica no muri√≥ en los ochenta (para mi generaci√≥n), ni todo es un remake de los sesenta-setenta (la generaci√≥n anterior).

Y una tercera: pese a la Primera y la Segunda, que cada cual escuche, lea o vea lo que le parezca, que aqu√≠ nadie est√° para dar lecciones ūüėČ

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