El anverso

Estaba encerrado en ‘Burnt Number’ cuando Pintamonos me prestó una de sus cinco variaciones sobre un tema de Haro Tecglen, de quien nunca olvidaré aquella metáfora, creo que publicada en una columna de El país, sobre el niño que va por primera vez a la escuela y ya no vuelve. Esta crisis es un poco así también. Determinados rasgos de nuestra personalidad se están poniendo a prueba como pocas veces: nuestro egoísmo, nuestra paciencia, nuestra capacidad de discernimiento entre la urgencia colectiva y la necesidad individual, y asi… en definitiva: nuestra madurez como seres humanos.

Paroxismo retro

Paroxismo retro

Ahora que Marcelo ha empezado el colegio, me acuerdo mucho de una frase que dijo Eduardo Haro Tecglen en cierta ocasión: los niños se levantan un día por la mañana, van por primera vez a la escuela, y ya no vuelven. También yo tengo esa percepción. Mi pequeño, además, va al mismo centro al que yo fuí por primera vez hace 40 años; imaginarás la de recuerdos que se me vienen encima. (De Haro Tecglen leía sus columnas en El país todos los días, y me gustaba, excepto cuando le desbarraba la vena anticomunista). El cambio de ciclo vital de Marcelo…