Apoyo unánime a la Plataforma de Defensa de las Pensiones Públicas de Dos Hermanas: Que Toscano no amedrente a nuestros/as pensionistas
En las últimas semanas, los Lunes al Sol están resultando especialmente complicados en Dos Hermanas. Según nos cuentan, el alcalde está haciendo todo lo posible para evitar las concentraciones en la Plaza de la Constitución, enviando a trabajadores/as de la policía local a tomar datos de algunas personas y, en una ocasión en la que entraron en el ayuntamiento, a amenazar a nuestro amigo Pintamonos con aplicarle la Ley Mordaza si grababa más de la cuenta. Toscano no se ha enterado de que las pensiones se defienden gobierne quien gobierne, y no sólo cuando Rajoy: también con Pedro Sánchez.

Susana Díaz adelanta las elecciones. No es que me parezca mal (ni bien) el hecho en sí; me parece mal que se adelante la fecha mirando por el retrovisor a los juzgados (no sea que salgan las sentencias de los EREs a fastidiarle la campaña). Me parece mal que adelante las autonómicas echando la culpa a quienes le han arropado durante toda una legislatura (Ciudadanos). Me parece mal que los cálculos se hagan pensando en cualquier cosa menos en los andaluces y las andaluzas. No es que yo venga aquí a pecar de inocente: en política se mete uno/a para hacer, no para estar, y Susana Díaz no está apretando el botón electoral para cambiar, mejorar, salvar a nuestro pueblo del último puesto en la fila, sino para que nadie le mueva su sillón presidencial.
Este 2018 se han publicado dos álbumes de Dominique A: Toute latitude, disco de invierno, y ahora La fragilité, disco de otoño. Ambos reflejan la música del cantante durante casi treinta años: «una oscilación entre la intimidad y los grandes escapes sonoros, la soledad y las aventuras colectivas, la simplicidad y la investigación orquestal».
A pesar del
Hay muchos análisis sociológicos en torno a la idea de que lo que tradicionalmente hemos conocido como clase obrera ha cambiado sustancialmente en las últimas décadas, basados en que en esta sociedad postindustrial, las antaño nóminas de fábricas, minas y plantas siderúrgicas, han pasado a ser de supermercados, atención telefónica o camarera (de piso o de bares).
Es curioso: no me cuesta nada hablar de Concha Caballero, a pesar de la tristeza que produce siempre una ausencia, a pesar del silencio respetuoso que provoca referirse a alguien que ya no está a nuestro alrededor.
Se notaba el apacible domingo de septiembre en la plaza que no acaba de despertar, la poca gente que entra en la estación y los bares cerrados, apenas un coche cada rato y hasta el autobús urbano es más silencioso que de costumbre. En casa sonaban Chris Isaak y medios tiempos de country, el ventilador guardado en el armario y el teclado de la tablet ha decidido que esta vez sí funciona. Todo bien hasta que abro Twitter y…