Acción en la evasión

Una maravillosa definición de cultura en el cuaderno 11 de Gramsci: “un complejo de actos intelectuales y de éstos (como su producto y consecuencia) un cierto complejo de pasiones y sentimientos imperiosos, esto es, que tengan la fuerza de inducir a la acción cueste lo que cueste”. (el descubrimiento y la uña pintada de rojo son de Clara Ramas).

Oí silbar a alguien

Hay poca gente en el parque, se puede patinar y elegir sol/sombra para sentarte en la terraza del bar; el aparcamiento del Arenal está vacío de domingo cotidiano y la confitería San Rafael tiene echado el cerrojo.

La instantánea del viernes santo en esta chincheta del mundo huye del bullicio que se le podría presuponer. Abundando: ninguna llamada en el móvil, cuscús para merendar.

La realidad no se limita a las cosas que se pueden ver

Cuando lees compulsivamente, te trasladas. Desde la azotea de casa no percibes rastro de la semana santa, ni de la campaña electoral; recoges la ropa cuando escuchas las tormentas, la gente cruza la Plaza del Arenal con paraguas colgados del brazo, las nubes negras se derraman sobre Las Portadas.

Actúa siempre como si una cámara te estuviera vigilando

Aprender a comportarse en público ante las prisas y los nervios; las dudas: colapso en la Junta Electoral Central, nuestra gente esperando en los juzgados.

El aparcamiento de la Plaza del Arenal amanece estos días con el canto de un pájaro -supongo un mirlo invasor- que encajaría a la perfección en el primer movimiento de la sinfonía número 11 de Philip Glass, esa nueva maravilla sonora que me acompaña cada vez que urge un antídoto de euforia.