Pedagogía sin adoctrinamiento

Este miércoles he asistido –como invitado- al 13 Congreso Provincial de CCOO Sevilla. Mucha gente conocida, obviamente, algunas compañeras y compañeros también en Izquierda Unida. Me ha alegrado ver la composición de la mesa que dirige el congreso: seis mujeres y tres hombres, ni ellas ni ellos floreros, que por eso ellas (y ellos) han peleado bastante (y seguirán haciéndolo) para repudiar recomendaciones sexistas como “Protege tu espalda cuando tengas que barrer y fregar el suelo o cuando manipules cargas de ropa sucia”, como se ha visto recientemente en el tablón de anuncios del Ayuntamiento de Carmona.
La generosidad
Lo más emocionante de esta mañana en la concentración del Parlamento ha llegado cuando una mujer se acercó a abrazar a Antonio Maíllo con lágrimas en los ojos. «Llevaba mucho tiempo deseando verte para abrazarte», le dijo. No sé si él, entre el barullo de gente a su alrededor, se dio cuenta. Ella me contó luego que había perdido a su hijo de 30 años por un cáncer de estómago que no pudo atajarse a tiempo.
Bisutería
Sin solución de continuidad, asumido que los fines de semana son para formarse. El domingo en Madrid, jornada relámpago para aprender sobre democracia participativa interna y trasladar a cada rincón de nuestras asambleas la campaña «Que no nos jodan la vida».
El lunes estuvimos con el compañero y amigo Lolo Silva en Mairena del Alcor, en una charla-debate sobre pobreza energética. Creo que Lolo, que es un experto en las causas y sus soluciones, dejó claro que sí se pueden hacer cosas, que los ayuntamientos no se pueden resguardar bajo el paraguas de las leyes estatales, que la Junta de Andalucía no puede mirar para otro lado, que el gobierno de Rajoy (y los anteriores del PSOE) tiene a demasiada gente suya pensando en jubilarse en un consejo de administración de alguna de las compañías eléctricas.
Entre el caos y la belleza
El martes volvimos a coincidir con las trabajadoras (y algunos trabajadores) de los comedores de colegios, hospitales, centros públicos administrativos, etc. Esta vez, la voz de este colectivo se trasladó a la puerta del Parlamento de Andalucía, donde estuvimos María Izquierdo, José Antonio Mesa y un servidor; más tarde bajó Elena Cortés (aprovechando el final de una comisión) y llegó Fran Martínez.
Sólo han pasado un par de días entre la visita de Miguel Ángel Bustamante a Lora del Río y la iniciativa que ha registrado en el Congreso sobre el asunto que lo llevó allí. La reacción del gobierno local ha sido inmediata, enviando notas de prensa diciendo que el que no corre, vuela. Muy del estilo bipartidista, ya sabemos, pero lo importante era provocar esa reacción y, en ese sentido, misión medio cumplida (esperamos acontecimientos).
La permanencia
Un montón de cosas dejadas atrás, pero sin irse. No puede irse, porque en 80 años no se ha ido, la celebración de la Desbandá, donde estuvieron compañeras y compañeros de IU el pasado fin de semana, ni tampoco las sesiones de la Escuela de Invierno que ha habido en Rivas Vaciamadrid, ni la Jornada Diamantino García que se celebró en Osuna sobre educación.
Ayer, mis compañeros José Antonio Mesa y Miguel Ángel Bustamante hicieron doblete: en Lora del Río, primero, con representantes de la Plataforma Pro-Paso A Nivel de Hytasa; y luego anduvieron en un acto multitudinario en Peñaflor, con su/nuestro alcalde y otros representantes políticos y sindicales (Libertad, Fidel, Óscar…). Mientras tanto, yo estuve en la asamblea de Marea Blanca en Sevilla, que además de color, ha cogido forma.




