Viva la guerrilla de la comunicación.

Viva la guerrilla de la comunicación.

Me pregunto qué escribiría hoy Orwell sobre la nueva criptomoneda con la cara de Trump, el saludo nazi del hombre más rico del mundo o del concepto de libertad que profesa la presidenta madrileña.

Mientras tanto 

Una vez guardé un documento en el ordenador con el nombre ”mientras_tanto.odt”. Sabía que esas dos palabras no habían surgido del azar, que no había sido una ocurrencia (mi disco duro humano no da para ocurrencias), pero tampoco acertaba a localizar qué, cuándo y dónde estaba el título original de esa expresión que evoca la modestia, la humildad ante lo que vendrá, incluso una actitud en guardia. Lo que cuento es de hace cuatro o cinco meses, al menos; hoy, el azar es primo hermano de la paciencia, he desatado el nudo.