02.12.2021

La liturgia

Podr铆a reconstruir aquella habitaci贸n de mis 15 a帽os en la planta baja de un bloque de pisos de Elcano. En la pared, tres im谩genes: Marx, Beethoven, Cervantes (luego vinieron Oscar Wilde y Morrissey). Muebles austeros y oscuros, flexo de pinza color verde, dos estanter铆as con libros de colecciones anunciadas en televisi贸n (oferta de lanzamiento: los dos primeros al precio de uno) y un radiocassette Sanyo gris y negro.

Me levantaba cada d铆a a las 6 de la ma帽ana para estudiar (m茅rito ninguno: nunca me acostaba m谩s tarde de las 10 de la noche). Encend铆a el flexo y pon铆a Radio Cl谩sica (entonces Radio 2) al m铆nimo volumen posible, que a esa hora ten铆a programas de m煤sica sacra. Cuando la luz de la calle se colaba por las l谩minas de la persiana, y el sonido de los p谩jaros era m谩s alto que el de los coros, preparaba el desayuno para irme al instituto.

Aquella liturgia dur贸 hasta que la universidad me cambi贸 los horarios y las ganas de estudiar. 

Esta mirada por el retrovisor, pero con todo detalle (colores, t铆tulos, interiores, puertas y cajones, hasta olores), la recorr铆 ayer escuchando Proyecto 40 con obras de Tallis en el Casino de la Exposici贸n. Lo mejor de la m煤sica, como comunidad imaginaria, tal vez sea su capacidad para transformar la realidad, aunque sea por un momento, aunque sea sin salir realmente de ella. Creo que mi compa帽era Paca S谩nchez sabe bien lo que quiero decir, aunque no lo sepa explicar.