Ergios, watios y turbinas

(Una ciudad para vivir, una ciudad para morir II, montaje fotográfico de Marisol Borrego/Pedro Carrillo, 2005)

Compras una pequeña oficina con tus ahorros de muchos años como autónomo. Firmas un contrato. Cuando la oficina se termina de construir, la promotora (Baremar) entra en barrena y lo deja todo en manos de Servihabitat, tentáculo inmobiliario de La Caixa. ¿Te suena?

Servihabitat te dice que tu oficina, al igual que el resto del edificio, se la quedó libre de cargas. Libre de cargas significa, en términos de sinvergonzonería aplicada, que de lo tuyo no saben nada. Es más: si quieres, están dispuestos a revenderte esos mismos cuarenta y pico metros que ya te vendieron en su día, y además ¡a mitad de precio! […]