Salvemos Doñana

Dos frases de Margallo (sic) esta mañana en Radio Nacional. Una, que el ejército de infantería está para destruir al ejército de artillería, “a ser posible del enemigo”. La otra, que en la República Francesa se habla del presidente socialista francés y no del presidente francés socialista. 

Aparte el mensajero, las dos son muy útiles para entender de qué va lo que pasa, lo podemos aplicar a lo que escuchamos, vemos y leemos. La dialéctica es un buen método para cuestionar eso que nos cuentan como si fuesen verdades incuestionables. 

De esto saben mucho nuestros alcaldes y alcaldesas. Este miércoles nos hemos vuelto a ver para intercambiar información sobre cómo ha empezado el curso escolar y las deficiencias detectadas en los centros, fruto de los recortes que a toda la comunidad educativa le han dicho que dicen que dijo Susana Díaz que no ha habido. (No sé  si sabes que una de las mejores formas de recortar la Junta es no hacer lo que le corresponde y que los ayuntamientos sí hacen (aunque que no les corresponde) porque los vecinos y vecinas no pueden esperar. Por ejemplo, hablando de colegios, todas las obras de mantenimiento). 

También este miércoles se ha constituido, en Almonte, la plataforma Salvemos Doñana. El motivo es fácil de explicar: después de varios lustros extrayendo todo el gas que había en el subsuelo del entorno de Doñana, lo único que hay ahora bajo tierra son grandes bolsas vacías que (así funciona el negocio) quedan estupendas para utilizarlas como gigantescos depósitos… de gas. Algo así como vaciar una botella para vender lo que hay dentro y luego utilizar la misma botella para rellenarla de nuevo, ahorrándote el envase. Primero haces negocio con el contenido y luego te ahorras el continente que servirá para almacenar lo que vas volver a vender… y así sucesivamente. 

El problema es que para ese relleno necesitas utilizar mucha agua, verter componentes químicos y perforar el suelo mediante una técnica muy parecida al fracking, que puede acabar provocando movimientos sísmicos. Y todo esto en Doñana, Patrimonio de la Humanidad, donde, además de los pozos, habrá kilómetros de tuberías, tendido eléctrico… una barbaridad.

¿Cómo es posible esto? La multinacional que lo explotará será Gas Natural, donde estuvo Felipe González, que antes había tenido su puesto en el Consejo de Doñana. Luego el PP también ha hecho lo suyo, y la Junta de Andalucía, como siempre, diciendo una cosa con la cabeza y pensando otra con la cartera. Cuestión de ir atando cabos, ser malpensador o… llámalo dialéctica. 

Ya hubo un Salvemos Doñana en 1990, que consiguió parar un mega proyecto urbanístico (Costa Doñana) en las dunas del Asperillo en Huelva. Algunos representantes de los movimientos que estuvieron entonces también han participado en la constitución de la nueva plataforma. Ojalá esta vez también lo consigamos. Como dijo recientemente Julio Anguita, tenemos que decidir entre rendirnos o luchar, y lo primero no nos lo perdonarán nuestros hijos e hijas.  

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