Sábado santo rojo

Extraña semana santa esta, en la que no ha habido apenas procesiones, en la que los chaparrones han caído justo para fastidiar las salidas de los nazarenos, en la que apenas ha habido calles cortadas ni atascos, salvo algún que otro colapso en aparcamientos y plazoletas. En estos últimos días de fiesta antes de las elecciones (para mí, al menos), lo que no han faltado ha sido buenos momentos de charlas, de reencuentros con amigos, de idas y venidas, de cenas hasta la madrugada ni, por supuesto, de canis haciendo trompos y carreras de coches en la circunvalación.

Extraña semana la pasada, en la que el sábado santo rojo cae en lunes, cosas que pasan cuando la cuaresma depende de la luna y no de un día fijo del año. En la que el PCE vuelve a salir en los periódicos, en la que se entrevista de nuevo a Carrillo, en la que se siguen haciendo bromas anticomunistas en El país, que fue el principal interesado en cargarse la alternativa de izquierdas al felipismo, dándole la puntilla infartada a Anguita y sacando en las fotos a todos los ex, desde Sartorius hasta el propio Santiago, que, aún así, habla de "nosotros los comunistas" cuando se refiere al Partido.

Y, como no, he vuelto a acordarme de un jefe capillita que tuve en la empresa donde trabajé hace años, que se cagaba en Dios cada vez que lo pillaba un atasco por una manifestación y que, como entonces, supongo que ahora seguirá siendo parte de esa gran manifestación atascadora del tráfico que es la semana santa. Aunque menos, por las lluvias.

Hoy es lunes laboral de resaca, festivo para ese tipo que me encontré hace unos días, catalán hijo de andaluces, más papista que el papa, explotando tópicos acerca de lo que nos gusta una juerga aquí ("pero cómo es posible que sea festivo el jueves, con la de cosas que yo tengo que hacer el jueves"). Hablando de papas, hoy he oído en la radio que el primer pontífice español fue un Borgia, que inventó el rezo del angelus a mediodía y excomulgó al cometa Halley.

Después de cuatro días apartado de la oficina, miro el correo y tengo decenas de mensajes pendientes por leer, una parte de basura, otra política, otra profesional y la última muy interesante, como ese análisis que hace una internauta habitual de esta web acerca de cierto partido que se presenta sistemáticamente a las elecciones para hacerle la cama a nuestro alcalde ("gracias a la Ley D’Hont, ese partido no se comió una rosca, pero regaló dos concejales a los socialistas hace cuatro años, así que tú me dirás para qué se presenta otra vez").

Querida amiga: que ese partido nos quite un par de concejales tampoco es una novedad, así que ya estamos acostumbrados; efectivamente, ese grupo de ex que aparece cada cuatro años con su ruido sin nueces, que ni siquiera sale en las encuestas, probablemente volverá a darle algún que otro silloncito al PSOE y se lo quitará al resto, pero tiene todo el derecho del mundo a ello, la vida es así. Supongo que algún día se aburrirán, se arruinarán o qué se yo, acabarán en las listas de quien sustituya a Toscano cuando éste se jubile.

Tocadiscos: April MarchUp above. Del segundo album de este interesante duo pop francés. Pulsa aquí para ver/oír su musicvideo.