04.07.2022

Recortes: También en la lucha contra el SIDA

Hace años, el Servicio Andaluz de Salud disponía de un Centro de Infecciones de Transmisión Sexual (CITS) en cada provincia. Si una persona sospechaba que pudiera haber contraído alguna enfermedad (sida, sífilis, clamidia, mycoplasma…), acudía a este centro y en la misma visita no solo obtenía diagnóstico y tratamiento, sino también un rastreo de posibles contactos que evitara la propagación de la enfermedad. Hoy en día, por desgracia, solo queda el CITS de Sevilla, y puede que no por mucho tiempo.

Esta mañana, representantes de algunas de las organizaciones que formamos parte de la Plataforma en Defensa del Centro de Infecciones de Transmisión Sexual nos hemos reunido en el Ayuntamiento de Sevilla y, posteriormente, hemos ofrecido una rueda de prensa para, según Sebastián Martín Recio, “reiterar por parte de la Plataforma la defensa de la labor profesional, sanitaria y de salud pública que está realizando el CITS, que en la actualidad está padeciendo un proceso de desmantelamiento y deterioro, consistente fundamentalmente en una reducción de personal… Solo va un dermatólogo una o dos veces por semana, ya no hay médico de familia, y solo quedan tres enfermeras y un auxiliar para atender todas las personas que pueden tener síntomas de una enfermedad de transmisión sexual en toda la provincia de Sevilla”. 

Tanto en la reunión como en la rueda de prensa posterior se ha informado del encuentro con la delegada territorial de Sevilla de la Consejería de Salud, el pasado día 25 de noviembre, en la que ésta (Regina Serrano) “expuso el ‘nuevo modelo’ que están intentando llevar a cabo”, consistente en “una experiencia piloto que al parecer se está realizando en el Área Sur de la provincia de Sevilla, con proyecto de formación a personal sanitario de 33 centros de salud y la implementación de un ámbito integrado con 7 especialidades en el Hospital de Valme, que tratarían a todos los pacientes afectados por este problema de enfermedades de transmisión sexual. Este proyecto, que se anunció en abril de este año, calculándose 9 meses para su evaluación, al parecer se ha informado que podría estar culminado para junio o septiembre de 2022”. 

Según nuestro portavoz en la plataforma, es preciso “insistir en la necesidad de mantener en funcionamiento y reforzar el CITS de Sevilla y, al mismo tiempo, hacer una  valoración conjunta sobre dicho proyecto planteado por la Junta de Andalucía”, que adolece de los siguientes problemas:

 1º “Hacer recaer en los centros de salud actuales el abordaje inicial de todas las personas que tengan un problema de enfermedad de transmisión sexual se convierte en algo inviable, desde el momento en que la atención primaria de salud está en una situación de saturación asistencial y desbordamiento, agotamiento profesional y falta de recursos”. 

Según Martín Recio, sería un error trasladar a los centros de salud la asistencia de entre 14.000 y 20.000 personas, “teniendo en cuenta además que los centros de salud no tienen ni el personal ni los medios necesarios para hacer un diagnóstico precoz con la analítica conveniente – en el centro de infecciones de transmisión sexual esto se hace mediante un acto único en el que  médico de familia y dermatólogo valoran exploran al paciente y hacen la prueba diagnóstica con el concurso del personal de enfermería y en un acto único el paciente se va con su tratamiento normalmente-”. 

Por otra parte, “los centros de salud tendrían muchas dificultades para realizar las labores de rastreo necesarios ante la sospecha de contagios por los contactos habidos, por cuanto tendrían que convocar para ser atendidos y estudiados a diferentes pacientes de diferentes ciudades o provincias, lo cual excede el papel territorial de cupos asignados de cada centro de salud”. 

2º La propuesta de la Junta supondría “instaurar un procedimiento en el cual se plantean la actuación integrada de 7 especialidades en este caso en el Hospital de Valme”, algo que no resulta viable “con la situación real existente en Andalucía” que actualmente cuenta “con más de 850.000 personas en listas de espera, de ellas más de 700.000 esperando ser vista por un especialista…”. Hay que tener en cuenta que, en el caso de las infecciones de transmisión sexual, “introducir en este laberinto a toda la demanda que suponen personas con enfermedades transmisibles que han de ser diagnosticadas con precocidad, tratadas y rastreadas convenientemente, es algo inviable”. 

Para nuestro compañero de Marea Blanca, en un caso extremo (hoy en día nada extraordinario, por cierto) “puede darse la peligrosa paradoja de que una persona con síntomas de enfermedad de transmisión sexual esté esperando 8-10 meses a su diagnóstico y tratamiento y en ese tiempo esté sencillamente propagando la propia enfermedad, lo que constituiría un problema de salud pública. Y plantear que esa atención por parte de los especialistas sería con carácter urgente iría a su vez en perjuicio de la demora de los pacientes de otras patologías que también están esperando ser vistos por el especialista”.

La disminución de personal y la perspectiva de desmantelamiento progresivo que está sufriendo el CITS de Sevilla coincide, para más inri, con un repunte de casos de infecciones de transmisión sexual. Según datos del propio centro, a pesar de la disminución de usuarios/as atendidos/as (por los rumores sobre su cierre), han crecido los casos de sífilis (del 3,8% al 6,43%) o el mismo VIH (de 0,41% a 0,54%). Es decir, que “pone de manifiesto la necesidad de reforzar el centro de infecciones de transmisión sexual, en vez de continuar con su desmantelamiento”.

El encuentro de hoy, coincidiendo precisamente con la celebración del Día Mundial de la Lucha contra el SIDA, ha servido para informar de una “propuesta transaccional” a la Consejería, consistente en que “mientras ese proyecto fantástico de los 7 especialistas y los centros de salud funcionando a tope se lleva a cabo, se mantenga el Centro de Infecciones de Transmisión Sexual con un reforzamiento del mismo consistente, como mínimo, en la implementación de un/a dermatólogo/a más, que vaya diariamente, y un médico/a de familia que también esté presente en dicho centro para atender a los pacientes”. 

¿Cual será la respuesta de la Consejería y de la Viceconsejería a esta propuesta que hace la Plataforma? Estaremos a la espera. Mientras tanto, seguiremos movilizándonos. 

PD: El comunicado público de la Plataforma en Defensa del CITS puedes leerlo en el post de Sebastián Martín Recio publicado en Facebook. En este comunicado se hace referencia a una convocatoria de concentración para hoy, a la que no he podido asistir, pero de la que puedes ver un buen puñado de fotos en la galería de Marea Pública, blog de nuestro amigo-crooner-oculista Alfonso Romera