28.05.2022

Que los buitres no hagan negocio con las viviendas públicas.

Nuestros compañeros y compañeras de IU Écija llevan meses apoyando por tierra, mar y aire a las 91 familias de las viviendas sociales de Estatuto de Autonomía, con las que estuvimos en septiembre pasado a las puertas del Palacio de San Telmo (coincidiendo con la reunión del consejo de gobierno andaluz) para exigir que se recuperen para lo público tras ser adquiridas por un fondo buitre, ejerciendo la Junta su derecho de retracto que permita mantener el objetivo de protección social para el que fueron promovidas y construidas. En ese persistir de nuestra gente, hoy he acompañado a Paco Tejado (letrado de nuestra organización que ha estudiado el caso con profundidad) en un encuentro con esas 91 familias, que ha tenido lugar en la Casa de la Juventud del municipio astigitano.

Lo sucedido hasta aquí es más o menos fácil de explicar: la Junta de Andalucía promueve viviendas públicas, las familias adjudicatarias las pagan, la empresa privada que las construye quiebra, el gobierno andaluz mira para otro lado… y un fondo buitre se las queda en subasta. Lo que era patrimonio público y un derecho humano y constitucional pasa a negocio especulativo en manos privadas. Hasta ahí solo nos queda constatar que un fondo buitre hace honor a su apellido y que el gobierno andaluz, en este tema y en muchos otros, también es buitre (los buitres nunca vuelan solos). Las conclusiones del estudio que ha realizado del caso nuestro compañero Paco Tejado, tal y como ha explicado en el encuentro con las familias, abre una puerta a la reversión del proceso y a recuperar el carácter público de esas viviendas, con todas las precauciones precisas cuando se habla de tener enfrente un tema judicial que nunca sabes cómo puede resultar. En próximos días iremos poniendo en marcha la propuesta de nuestro letrado y veremos si esa ilusión recuperada (al menos así nos lo han transmitido en Écija) puede convertirse en realidad. Que lo que fue público vuelva a lo público, y que el derecho humano a una vivienda digna no acabe en manos de especuladores que nunca miran a los ojos de la gente.