“No tienes la menor oportunidad, pero aprovéchala”

“Si un profesor le pide a su alumnado que se rebele y se suba a las mesas, sólo quien permanezca sentado le habrá entendido y estará, de verdad, rebelándose”.

“Cuando la propia vida se resquebraja hay quien se rinde, quien planea atracar un banco para garantizar la subsistencia de sus familiares y quien describe trayectorias nuevas. Tal vez pacíficas. No necesariamente inofensivas. Pocos prevén la intrepidez de una inteligencia cansada”.

“Parece comprensible que una gran parte de la generación de Mateo -22 años- y las siguientes quieran vivir en la pantalla cuando el afuera se mueve de un lado a otro como si fuese a caer”.

(A Google:) “Tal vez te habrás preguntado alguna vez por qué sigue habiendo bibliotecas si existes tú. Algunos estudiantes no tienen todavía un cuarto, una mesa y conexión. Muchas personas entran para tomar y devolver libros prestados. ¿Qué buscan las demás en una biblioteca que no necesitan? Simultaneidad. Un murmullo de folios, teclados, pulmones y bolígrafos. Oír los pasos sobre la hierba de las mentes que leen, ver los haces de luz. Asistir desde su puerto a mudas tormentas ya no tan individuales. Oigo, dijo un poeta, el sueño de viejos compañeros. Hablaba de insomnio, que es otra biblioteca”.

“No tienes la menor oportunidad, pero aprovéchala”.

(Leyendo: Quédate este día y esta noche conmigo, de Belén Gopegui. Ed. Random House, 2017)

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