02.08.2021

Memoria sonora de 2016: La vie devant soi

Dos previas:

Primera: no dar por hecho que el libro de los gustos está en blanco, ni que sobre gustos no hay nada escrito. De la misma forma que nos meten por los ojos qué pensar, qué noticias son las que tenemos que leer o quiénes son los buenos y los malos de la película, también nos meten con calzador qué libros, qué canciones o qué cine tenemos que comprar, ver, escuchar. El espíritu crítico es un todo cultural, en el sentido gramsciano de la acepción.

Segundo: no dar por hecho que lo mejor es nuestra d√©cada prodigiosa, aquella en la que √©ramos j√≥venes y nos burl√°bamos de los gustos de nuestros padres. No hagamos lo mismo que ellos, actualicemos nuestros registros, la buena m√ļsica no muri√≥ en los ochenta (para mi generaci√≥n), ni todo es un remake de los sesenta-setenta (la generaci√≥n anterior).

Y una tercera: pese a la Primera y la Segunda, que cada cual escuche, lea o vea lo que le parezca, que aqu√≠ nadie est√° para dar lecciones ūüėČ

En faena. 2016, el a√Īo de los testamentos¬†musicales de Bowie y Cohen, el del testamento del hijo de Nick Cave, dif√≠cil extraer tanta belleza de la tristeza. 2016, mi a√Īo Tariverdiev, el gran descubrimiento de un compositor alquimista capaz de entreverar¬†jazz, vientos helados de la estepa rusa y el sonido de un bistro franc√©s de los a√Īos en que Cort√°zar andaba persiguiendo a la Maga. Capaz de encajar en mi playlist con el √ļltimo √°lbum de canciones (o fotograf√≠as) de Vincent Delerm, tal vez el primero de la fila, pero a escasos cent√≠metros de distancia de Fran√ßoiz Breut.

Durante los √ļltimos diez a√Īos he tenido que devanarme los sesos cada vez que llegaba diciembre y me planteaba recopilar aqu√≠ la m√ļsica que me hab√≠a acompa√Īado en el camino. Este 2016 me lo ha puesto f√°cil la tecnolog√≠a: Spotify me regal√≥ hace unos d√≠as m√°s de 6 horas con las canciones que m√°s hab√≠a escuchado en estos doce meses. Ninguna sorpresa respecto a lo que ten√≠a en mente, ni siquiera ha faltado el perejil de la banda sonora del videojuego Minecraft, los Responsorios de Vitoria (tu culpa, Paca S√°nchez) o temas heredados del a√Īo anterior y que no he podido dejar de escuchar este (Alberto Montero y Nacho Umbert). Lo que no dice Spotify, obviamente, es que la voz m√°s bonita me sigue pareciendo la de Caroline Polachek, la cantante de Chairlift, ni que si tuviera que elegir la mejor canci√≥n del a√Īo, casi sin dudarlo me quedar√≠a con esta:

2016 ha sido el a√Īo de la reconciliaci√≥n del abuelo electr√≥nico (Jean Michel Jarre) con sus hermanas y hermanos (Hans Zimmer, Gary Numan…) y descendientes (Julia Holter, Primal Scream, S√©bastien Tellier…); el a√Īo en que las nuevas tendencias n√≥rdicas siguen irradiando calor hacia Europa (Johan Johannsson, Trentemoller, Jenny Hval, √ďlafur Arnalds) y demostrando que la revoluci√≥n tambi√©n se baila (excelentes The Radio Dept., revisitando a los Pet Shop Boys y a los New Order m√°s politizados, lament√°ndose del avance del fascismo y zurr√°ndole al gobierno sueco por su carrera armament√≠stica y su pol√≠tica migratoria).

En nuestro pa√≠s, 2016 tambi√©n se ha ideologizado musicalmente hablando. Le√≥n Benavente, Joan Colomo y beGum, cada cual en su estilo, han dado la mejor nota. Antonio Luque (Se√Īor Chinarro) ha vuelto a hacer excelentes canciones con excelentes letras (impresionante El castigo). De nuestra vecina Portugal vuelvo a quedarme con Rodrigo Leao, un cl√°sico, y las cl√°sicas PJ Harvey y Enma Pollock las he compartido con nuevas voces como Jeanne Added o Katy Goodman & Greta Morgan (que han hecho un precioso disco de versiones).

Fuyiga & Miyagi, Junior Boys, James Blake, Porches, Ben Watt, Daughter, Tindersticks… s√≥lo los menciono, pero han sido muchas las horas en que han estado presentes, en mis momentos de lectura, viajando o antes de dormir.

Todo este torrente de sonidos, casi 500 canciones y m√°s de 40 √°lbumes, me hacen pensar que el a√Īo 2016 volver√° a dejarme buenos recuerdos musicales para cuando, en un futuro lejano, mire por el retrovisor y piense en hechos, an√©cdotas, historias que sucedieron en este tiempo y, al ponerlos en pie, lo haga con banda sonora adherida a¬†la memoria.

 

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