22.10.2021

Junto al mar

El entripado por los mensajes sin mirar es diagnóstico suficiente para justificar la necesidad de desconexión. Hace levante, pero la presencia de la playa a la vista es suficiente oxigenación, un café, una infusión y un helado a rayas iguales, y la política como una aplicación activa en segundo plano (conexión a las 16,30h, cada mochuelo a su olivo). Los paseos marítimos de los pueblos costeros son mimetismo, pero apetece pasearlos de noche rompiendo las olas, con el fervor turista okupa todavía ausente. Uno deja de echarse de menos en la distancia corta, sin toxinas, sin cólera en los tiempos del amor. Y el entripado por los mensajes sin mirar se vuelve tibio y ligero por la noche y el aire se aplaca apenas para peinar las hojas de las palmeras. And left to my own devices, I probably would.

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