30.09.2020

En La Campana, sincronizando bajo la lluvia

Aunque he andado muchos caminos en diciembre y lo que va de enero, se podría decir que hoy hemos iniciado un nuevo curso político, después de un año atiborrado de convocatorias electorales y estrés postraumático de la derecha por el nuevo gobierno. Me explico.

El jueves 30 de enero presentamos el plan de trabajo de la dirección provincial de IU Sevilla para este año. Tras un periodo de esfuerzo humano y dedicación casi exclusiva a las cinco elecciones que hemos tenido desde las andaluzas de diciembre de 2018 hasta las generales de noviembre de 2019, la propuesta que llevamos en el Plan de Acción 2020 se vuelca en los tres pilares fundamentales de nuestra labor política: el refuerzo de la organización (es decir, de las asambleas de base y sus militantes y simpatizantes); ser más útiles en las instituciones (o sea, favorecer que nuestros/as concejales/as, alcaldías y diputados/as sean las mejores herramientas posibles de transformación social); y dar prioridad al activismo y a los colectivos, plataformas y movimientos ciudadanos que luchan por mejorar las condiciones de vida de pueblos y ciudades, que apuestan por los servicios públicos fundamentales y combaten los recortes y las desigualdades.

Aunque este plan de acción está a la espera de recibir aportaciones y, en su caso, ser aprobado por la Coordinadora de IU Sevilla de la semana que viene, hoy en La Campana me he estrenado esbozando alguna de sus ideas fundamentales.

Con nuestra gente de IU La Campana, bajo una lluvia replicando en los tejados de la sede, hemos retomado también asuntos pendientes de la última visita, que en parte quedaron congelados por la campaña de las generales, además de sincronizar minuto y resultado sobre la situación del CEIP Bernardo Barco (que ya ha superado todos los límites), la carretera que une el municipio con la A92 y otros temas que vamos a poner en marcha a partir de ya. En definitiva, recuperar el trabajo comprometido en la reunión de septiembre.

Y también, cómo no, una deuda reciente: conocer al compañero y camarada Antonio Caro (y a su mujer, Pepa Fernández), cuya biografía se presentó a principios de enero. Personas como él son ejemplo de sus más jóvenes, han hecho posible que hoy hayamos podido estar allí. Gracias.