25.09.2021

Efemérides

That’s the story of my life

Me gusta traer efemérides porque con ellas mantengo vivas las llamas de las memorias y los compromisos. Los cien años de Fernán Gómez, los seis del Ejército de Liberación Popular Saharaui recuperando El Guerguerat, o los tres del adiós al maestro Josep Fontana no son meros hitos apuntados en un calendario, sino que representan la batalla cultural de las ideas, los anhelos de emancipación y libertad y la importancia de redactar la vida a partir de su función social.

La última vez que hablé con José Antonio, hará diez días, me dijo que veía todos mis vídeos de YouTube. En Garganta la Olla (Cáceres) lo conocen como «El sevillano» desde que, hace unos años, decidió echar allí parte de sus vacaciones y días libres acumulados en el trabajo. Ir con él por aquellas calles era como ir con él (o con su padre) a la Plaza de las Carmelitas en Las Portadas durante las fiestas del barrio. Por eso, al conocerse su fallecimiento, vecinas y vecinos de Garganta pidieron que sonaran a duelo las campanas de la iglesia.

¿Cabe la posibilidad de extraer enseñanzas hasta de los momentos difíciles, o es solo una manera de consolarnos? Ayer, por primera vez en mi vida, gestioné los entresijos de un deceso, desde el reconocimiento de la muerte hasta la entrega de las cenizas a la familia. Y debo decir que el sentido de la responsabilidad, aun tratándose de pequeñas cosas burocráticas mal dispuestas por el dolor y los sentimientos, te mantiene más firme, es un botiquín de autoayuda del que echar mano cuando nadie está mirando.

Llegas a casa por la noche, sueltas tus cosas, enciendes la luz de la cocina, preparas algo ligero para cenar, pones música al azar y suena ‘Still Glides The Stream’, y lo primero y tal vez único que piensas es: gracias. Esa sensación.

P. D.: También, tal día como hoy, en 1988, Pet Shop Boys graban ‘What Keeps Mankind Alive?’ para un programa de la BBC Radio One que conmemora el sexagésimo aniversario de la primera representación de ‘La ópera de los tres centavos’ de Kurt Weill. Es decir, hoy a 93 años del estreno y de rabiosa modernidad.

Me temo que la traducción no es demasiado allá, pero más o menos se entiende de qué va.