26.10.2021

Das Kapital

¬ęMarx, ese hombre a quien la clase obrera¬†toda de Europa y Am√©rica debe m√°s que a hombre alguno¬Ľ.¬†(F. Engels, Pr√≥logo a la edici√≥n alemana del Manifiesto Comunista, 1883).

Se cumplen 150 a√Īos de la publicaci√≥n de El Capital. La mayor√≠a de las personas que nos declaramos comunistas hemos le√≠do el¬†Manifiesto¬†escrito por Marx y Engels en 1848, un texto¬†que tiene toda la ‚Äúfuerza de un¬†escritor al servicio de su causa por la que toma partido‚ÄĚ (Althusser), que propone un programa de diez puntos para una alternativa de sociedad, sobre la base de la superaci√≥n de la explotaci√≥n¬†y un justo reparto de la riqueza.

En el caso de El Capital, como apunta Alberto Garz√≥n en su art√≠culo para el diario digital P√ļblico, estamos ante ‚Äúuna obra densa y dif√≠cil. Leerla y entenderla requiere la dedicaci√≥n de una ingente cantidad de horas de estudio‚ÄĚ, a la que Marx dedic√≥ cuarenta a√Īos de su vida. Por esa complejidad, y por poner un ejemplo reciente, sugiero el an√°lisis que realizan las¬†gu√≠as de David Harvey, escritas en formato¬†conferencia¬†y con¬†un lenguaje de nuestro tiempo.

Recuerda Alberto Garz√≥n que El Capital aspiraba a la comprensi√≥n exacta del funcionamiento del sistema econ√≥mico capitalista, por lo que se trata de una obra ambiciosa y, por as√≠ decirlo, global. Tal fue el empe√Īo que, por razones de salud y pobreza, Marx no pudo acabarla y tuvo que ser Engels quien lo hiciera, al menos hasta donde se lo permitieron los escritos legados.

‚ÄúNo es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia‚ÄĚ.

La enorme importancia de la obra marxiana ha sido fundamental para dar soporte ideológico-cultural a la clase trabajadora a la hora de confrontar las desigualdades sociales generadas por el capitalismo en todas sus etapas. Dando por sentado que la clase trabajadora no nace con conciencia de clase y que a lo sumo la explotación nos hace rebeldes, ese soporte transformador que une lo social, lo económico y lo político, es el Partido Comunista.

Si los libros de Marx nunca se vendieron tanto como en esta crisis, si desde el análisis de la historia hasta los tuits ácidos de @UnMalPaso son capaces de cuestionar todo lo que leemos, vemos y oímos en las tertulias, en las intervenciones políticas, en los centros de trabajo, en la cola del paro y hasta en la panadería del barrio, es porque Marx y el marxismo lograron (y logran) crear una visión crítica totalizadora de la realidad que nos pretenden colar a diario como incuestionable e inevitable (desde la noche de los tiempos, pasando por el feudalismo, aterrizando en el There Is Not Alternative de Margaret Thatcher, sus precursores y herederos, hasta hoy). Y porque, se mire por dónde se mire y lo escribamos con letra gótica o de neón, la lucha de clases existe y la vamos perdiendo, vaya.

‚ÄúLa manera como se presentan las cosas no es la manera como son; y si las cosas fueran como se presentan la ciencia entera sobrar√≠a‚ÄĚ.

Una buena parte de los trabajos de Marx, Engels y muchos otros autores y autoras están disponibles (en castellano) en la página web https://www.marxists.org/espanol/index.htm. Concretamente, El Capital está al final del índice dedicado a ambos.

(Por cierto, ahora que estamos con el runr√ļn del refer√©ndum en Catalu√Īa, aqu√≠ dejo una frase del Manifiesto:¬†¬ęCon el antagonismo de las clases en el seno de cada naci√≥n, se borrar√° la hostilidad de las naciones entre s√≠¬Ľ).

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